Colonizadores afines al MAS agredieron cobardemente al reportero gráfico Miguel Carrasco de La Razón el sábado en Yapacaní durante una concentración de oposición al Estatuto Autonómico cruceño. Los cobardes —porque no merecen otra expresión— eran como 30 contra uno.
Y quizá como juzgaron que romperle los labios con un palo, patearle en el suelo y agarrarle a puñetes entre todos era insuficiente, también le robaron su máquina fotográfica, su instrumento de trabajo, y la billetera donde tenía sus documentos personales y los viáticos.
Menos mal que esos masistas son de "la cultura de la paz" como pregonan sus líderes...
El Gobierno, es obvio, no hará nada. Más allá de las palabras, nunca lo ha hecho. Al contrario, también ataca verbalmente a los medios desde los balcones.
Gracias querido Miguel Carrasco, por tu valor y pasión.