La violencia del crimen organizado recrudeció el fin de semana en México con al menos 21 muertos, la mayoría en el estado de Guerrero (sur) por dos ataques perpetrados en 24 horas por decenas de sicarios, mientras que cuatro policías federales fueron asesinados en Sonora (noroeste).
Diez muertos y seis heridos dejó un ataque la madrugada del domingo de unos 60 sicarios a una finca de la localidad mexicana de Petatlán, perteneciente a un líder ganadero del estado de Guerrero (sur), informó un funcionario del gobierno estatal.
“Esta madrugada (domingo), alrededor de 60 sicarios atacaron el domicilio de Rogaciano Alba Álvarez, presidente de la Unión Regional de Ganaderos de Guerrero, en donde perdieron la vida unas nueve personas y otras seis resultaron heridas de gravedad”, dijo un funcionario estatal.
Más tarde se informó que otra persona murió cuando era trasladada al hospital, mientras que Alba Álvarez salió ileso.
En otro episodio, un sargento y tres cabos de la Secretaría de Seguridad Pública (SPP) fueron emboscados y “fallecieron la noche del viernes al enfrentar con profesionalismo y valor al crimen organizado en Culiacán, Sinaloa”, dijo en un comunicado la SSP.
Dos policías locales también fueron asesinados el viernes en Sinaloa, según publicó ayer el periódico El Universal. México, AFP