Rafael Nadal vive días de ensueño en el tenis El español ganó por cuarto año consecutivo la final del torneo Conde de Godó, esta vez la presa fue su compatriota David Ferrer.
Nadal vuelve a probar la gloria, hace una semana fue en Montecarlo y ayer en Barcelona.
El sueño continúa´, ha dicho Rafael Nadal a los 7.800 espectadores que abarrotaban la pista central del RCT Barcelona tras batir ayer en la final a David Ferrer (6-1, 4-6 y 6-1) y adjudicarse su cuarto Godó consecutivo, gesta que jamás nadie ha logrado.
Nadal, que ha felicitado a Ferrer, ´porque lleva un año y medio increíble´ y lo ha colocado como ´uno de los favoritos para ganar Roland Garros´, ha calificado de ´algo especial´ el póquer de títulos ganados en Barcelona, ´como también lo son los cuatro seguidos que he logrado en Montecarlo´.
El número dos del mundo ha dicho estar ´encantado´ por haber batido a leyendas del tenis como son Emerson, Orantes o Wilander —todos ellos con tres Godós en sus vitrinas—, pero ha recordado que no tiene tiempo de saborearlo ni tampoco de celebrarlo, porque la temporada de competición continúa.
´Mi celebración va a ser irme a mi cuarto a descansar, dormir, viajar mañana por la mañana a Roma y ponerme a entrenar por la tarde´, ha explicado Nadal, quien ha admitido que necesitaría ´una semana de vacaciones´ antes de arremeter otra vez contra el calendario diseñado por la ATP.
En Roma, el objetivo será el mismo, buscar un nuevo póquer de títulos antes de intentarlo de nuevo en el Grand Slam parisino. ´No tengo ni prisa ni ansiedad por que llegue Roland Garros. Mi presión ahora mismo no es ganar allí, sino no ganar el miércoles en Roma a Juan Car (Ferrero, su probable rival en primera ronda del torneo)´.
Del partido ante Ferrer, Nadal ha destacado su primer set ´en el que he jugado a un grandísimo nivel´ y, aunque luego ha bajado su rendimiento en el segundo, ha dado la receta para sobreponerse en el parcial definitivo: avanzar. Barcelona (España), EFE
Celebración
Al suelo El público extrañó que el tenista español se tire al suelo luego de batir a David Ferrer, como lo hizo en anteriores oportunidades.
Sin guiones Nadal dijo que jamás preparó una celebración. “Además, ganando 6-1 y contra un amigo, no era para tirarse al suelo”, dijo.