La consigna implícita en todos los discursos nacionales, antes y después del referéndum es, sin duda, la preservación de la ‘sagrada Unidad Nacional’. Sólo un extranjero se podría preguntar, a título de hipótesis: ¿Cómo sería el escenario de la República Occidental de Bol y… la República Oriental de Via? ¿Sería la población de ambas naciones más feliz? ¿Más armónica? ¿Más próspera, cada una en su propio contexto?
No es un anatema sacrílego. Al fin y al cabo, Colombia, Ecuador y Venezuela fuimos una misma nación bolivariana. Toda Centroamérica tiene una misma bandera ancestral, sólo Costa Rica intercaló unas líneas rojas.
Los andinos colombianos poco tenemos en común con la cultura de los caribeños venezolanos o panameños. Los problemas entre Venezuela y Colombia expresan precisamente esa dicotomía. ¿Qué tal que siguiéramos siendo una misma nación de andinos que envidian la riqueza petrolera o el canal de sus compatriotas?
En España, país francamente desarrollado, se asesinan semanalmente para confirmar que la ‘autonomía vasca’ está mal planteada. Sólo en Suiza, patria de mi otro abuelo, coexisten cuatro culturas bajo un acuerdo disciplinario inaguantable (aun para la disciplina de mi ´ich´ alemán). No parece ser sano obligar a vivir juntas dos visiones que se desprecian, como la flamenca y la walona que dividen a Bélgica.
El mundo indígena, con su propio imaginario, expresado en sus ricas culturas, está definido por el significado propio de sus lenguas vivas; es un planeta absolutamente diferente al del blanco-mestizo aunque compartan el mismo espacio. Cada uno es un extraterrestre en el mundo del otro.
A excepción de los aborígenes australianos, la distancia cultural entre Evo y Goni o entre dos empleados contiguos de Cotel es paradójicamente la mayor del mundo. Han transcurrido por lo menos doce mil años, y posiblemente veinte o treinta mil, desde su último encuentro en el neolítico superior. Cada grupo de culturas descubrió y consolidó su propio concepto de agricultura y ganadería, de metalurgia, de religión de estado, de poder y en su conjunto, del significado de sociedad y hasta de la realidad.
La colonia española, más inteligente de lo que creemos, superpuso el feudalismo europeo sobre la estructura social del imperio Inca con muy pocos cambios, sólo mudó el destino de los tributos.
La Ilustración nos trajo una independencia sin mutaciones importantes, y hasta la misma Revolución del 52 apenas rayó la cancha de manera diferente.
El triunfo del MAS, hace dos años, cambia —esta vez sí— el panorama de las relaciones interculturales, para siempre, haciéndolas muy probablemente incompatibles. ¿Por qué no deliberar con serenidad, desde los intereses mutuos y no desde las posiciones, sobre la posible conveniencia de dividir constructivamente el país?
“El triunfo del MAS, hace dos años, cambia el panorama de las relaciones interculturales, para siempre”
*Jorge Zapp es consultor internacional.
Autogolpe legislativo
La cereza de la torta, el presidente de la Cámara de Senadores solicitando apoyo internacional para consumar con la votación del 4 de mayo en el departamento de Santa Cruz, un autogolpe a la institucionalidad del Congreso Nacional.
Triunfo espectacular
El domingo se produjo en Santa Cruz un triunfo espectacular en el referéndum autonómico, y, aunque se lo esperaba, la contundencia fue mayor todavía. Un 85% no es cosa de repetir cualquier día. Y eso pese a la multimillonaria campaña oficialista llamando al NO y a la abstención.
Un mes y cuarenta años
Cuando se estaba festejando el bicentenario de la Revolución Francesa, el primer ministro chino Chu En-Lai visitó oficialmente París y se le hizo la inevitable pregunta: "¿Cree usted que la Revolución aportó beneficios a la humanidad?".
La urgencia del Tribunal Constitucional
Cuando el Gobierno inició el 2007 un proceso de prevaricato en Diputados a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional (TC), y tiempo después dichas autoridades renunciaron a sus cargos dejando a esa institución sin quórum, lo hizo consciente de que así se deshacía del único freno que tenía para imponer decisiones vía decreto supremo que ignoren la supremacía de la Constitución.
Números sobre el referéndum cruceño
Sorprendidos por el audaz manejo de números que hizo el presidente Evo Morales en su mensaje a propósito de los resultados del referéndum cruceño, realicemos a continuación, con su misma lógica y con datos de la Corte Nacional Electoral, el siguiente ejercicio referido a su victoria electoral de 2005 (ver cuadro).