La cereza de la torta, el presidente de la Cámara de Senadores solicitando apoyo internacional para consumar con la votación del 4 de mayo en el departamento de Santa Cruz, un autogolpe a la institucionalidad del Congreso Nacional. La Asamblea Legislativa Departamental usurpa atribuciones y competencias del actual Parlamento. Todas las competencias exclusivas y compartidas que establece el Estatuto Autonómico en la Constitución vigente le corresponden al Congreso.
En este camino de locura del oficialismo y de la oposición se opta por la legitimidad dejando de lado la constitucionalidad y la legalidad; es decir, el Estado de Derecho. Con la legitimidad sin legalidad, por más carnaval y parafernalia que se realice para tapar este hecho —incluidos seudo constitucionalistas de por medio—, se retorna al estado de naturaleza, escenario de caos y anarquía en el cual se enfrentan legitimidades contrapuestas. Consigue la victoria el grupo que a través del fraude o la violencia llega a imponer sus razones a los sectores rivales, hasta que aparece uno más fuerte que con los mismos medios vence y desplaza al anterior.
En el devenir de este lamentable panorama, la institucionalidad democrática queda destrozada, comenzando por su pilar fundamental: la Constitución Política del Estado vigente. La legalidad y legitimidad son como el cuerpo y el alma de una persona. Una no puede existir sin la otra. Ambas son necesarias e imprescindibles para el buen orden social. En esta competencia por el vicio y no por la virtud, la carrera consiste en quién comete la mayor y más grave ilegalidad como respuesta a la anterior ilegalidad del adversario.
La Asamblea Constituyente no llevó a cabo un auténtico debate constituyente, para la unidad e integración de los bolivianos, y consumó en este proceso distintas violaciones a la Ley de Convocatoria y a su Reglamento Interno. Como respuesta, la oposición en el Congreso Nacional y la dirigencia cívica y prefectural de Santa Cruz pretenden poner en vigencia un Estatuto Autonómico que conlleva la más burda y grosera violación a la Constitución vigente, con el agravante de que estas autoridades encuentran su esencia y razón de ser en la norma suprema vulnerada a la que juraron obedecer y respetar. En este círculo vicioso de ilegalidad, ¿cuál será la respuesta del Gobierno?
La verdad nos hace libres, decía Cristo. Me hubiera gustado que el Cardenal no se limite a depositar su voto el 4 de mayo sino que, con la misma fuerza con la cual la Iglesia Católica cuestionó con justas razones el Proyecto de nueva Constitución, denuncie la ruptura del orden constitucional vigente que conlleva el Estatuto Autonómico de Santa Cruz, independientemente de la crítica a muchos de sus contenidos que ni siquiera se adaptan a un modelo federal de Estado. Con mayor razón si la Iglesia Católica se encuentra en el rol de facilitador: neutralidad y ecuanimidad.
Encauzar la legitimidad en la legalidad es la única opción para Bolivia.
*Carlos Alarcón es abogado constitucionalista.
Bolivia: ¿Dos naciones?
La consigna implícita en todos los discursos nacionales, antes y después del referéndum es, sin duda, la preservación de la ‘sagrada Unidad Nacional’. Sólo un extranjero se podría preguntar, a título de hipótesis: ¿Cómo sería el escenario de la República Occidental de Bol y… la República Oriental de Via? ¿Sería la población de ambas naciones más feliz? ¿Más armónica? ¿Más próspera, cada una en su propio contexto?
Triunfo espectacular
El domingo se produjo en Santa Cruz un triunfo espectacular en el referéndum autonómico, y, aunque se lo esperaba, la contundencia fue mayor todavía. Un 85% no es cosa de repetir cualquier día. Y eso pese a la multimillonaria campaña oficialista llamando al NO y a la abstención.
Un mes y cuarenta años
Cuando se estaba festejando el bicentenario de la Revolución Francesa, el primer ministro chino Chu En-Lai visitó oficialmente París y se le hizo la inevitable pregunta: "¿Cree usted que la Revolución aportó beneficios a la humanidad?".
La urgencia del Tribunal Constitucional
Cuando el Gobierno inició el 2007 un proceso de prevaricato en Diputados a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional (TC), y tiempo después dichas autoridades renunciaron a sus cargos dejando a esa institución sin quórum, lo hizo consciente de que así se deshacía del único freno que tenía para imponer decisiones vía decreto supremo que ignoren la supremacía de la Constitución.
Números sobre el referéndum cruceño
Sorprendidos por el audaz manejo de números que hizo el presidente Evo Morales en su mensaje a propósito de los resultados del referéndum cruceño, realicemos a continuación, con su misma lógica y con datos de la Corte Nacional Electoral, el siguiente ejercicio referido a su victoria electoral de 2005 (ver cuadro).