Tras el referéndum autonómico del domingo 4, ayer las labores educativas en Santa Cruz fueron irregulares. En algunos establecimientos se suspendieron las clases porque los pupitres y las mesas estaban en desorden y porque aún había basura dejada durante el movimiento electoral.
El director del Servicio Departamental de Educación (Seduca), Pánfilo Ríos, informó que “han suspendido las clases en la provincia San Ignacio de Velasco por una decisión del subprefecto, que decidió dar tolerancia por el referéndum”.
Mientras tanto, en el área urbana, en algunos colegios no hubo labores y se dio tolerancia a los alumnos y profesores para poner orden en los predios.
Sin embargo, Ríos dijo que se investigará en qué establecimientos educativos se suspendieron las labores, pues no se dio ninguna instructiva para eso.
Respecto a los destrozos en unidades educativas, el Director del Seduca indicó que se envió una circular a los directores para que informen sobre el estado de los inmuebles y el mobiliario luego de la consulta electoral.
Según pudo constatar La Razón, dos unidades educativas en el Plan Tres Mil fueron dañadas, mientras que en San Julián se destrozaron algunos pupitres.
Sin embargo, Ríos señaló que hasta ahora recibió el reporte de un establecimiento dañado en Santa Cruz, se trata del colegio Santa Claudina Thevenet.
Este medio verificó que también sufrió daños el establecimiento Simón Bolívar, del barrio Minero del Plan Tres Mil.
Ambas unidades educativas fueron atacadas por grupos que se oponían al referéndum autonómico y trataban de impedir que ahí se realice la votación.
Piedras y palos fueron arrojados a los techos y las puertas eran forcejadas por los masistas a patadas para intentar abrirlas. En el otro frente, que defendía las ánforas, se hacía detonar explosivos en las puertas para ahuyentar al otro grupo que quería sustraer el material electoral.