Josef Fritzl inició el diseño de la celda de su hija en 1978 PLAN • Para ingresar al “calabozo” se necesita abrir ocho puertas. Tres requieren de códigos.
Josef Fritzl, el austríaco que secuestró y violó a su hija Elisabeth durante 24 años, engendrando con ella siete hijos, pensó en convertir el sótano de su casa en una celda ya en 1978, cuando su futura víctima tenía 12 años de edad, según reveló la Policía.
“Podemos decir con certeza que previó instalar una pequeña celda”, según los planos de construcción de su sótano que presentó en 1978, dijo Franz Polzer, jefe de los investigadores en una conferencia de prensa en Amstetten en la que dio a conocer los últimos elementos de la investigación. El sótano presentaba antes del secuestro de su hija, a finales de agosto de 1984, varias habitaciones vacías, sin ventanas ni sistemas de ventilación.
“Actualmente, para entrar en esa prisión, hay que abrir ocho puertas, cinco con llave; para las otras tres se necesitan conocimientos específicos en electrónica”, precisó Polzer. Unos 30 investigadores proseguirán en los próximos días con el examen minucioso que llevaron a cabo en la última semana del refugio antiatómico construido en el sótano de la casa de la familia Fritzl.
Josef encerró allí a su hija Elisabeth —que desde los 11 tuvo que sufrir las agresiones sexuales de su padre— cuando tenía 18 años. Él declaró oficialmente la desaparición de su hija afirmando que se había ido de casa para entrar en una secta. “La cautiva y sus primeros hijos tuvieron que vivir en una habitación de 32 metros cuadrados” hasta el año 1993, dijo Polzer.
El investigador confirmó que Elisabeth pasó los primeros meses de su secuestro atada con una correa. Tras el nacimiento de los primeros niños, la habitación empezó a ser demasiado pequeña y entonces unió otra pieza de unos 20 metros cuadrados que ya existía desde que la casa fue construida. Tres de los hijos, de 19, 18 y 5 años, vivieron siempre secuestrados en el sótano junto con su madre y nunca vieron la luz del sol. Viena, AFP