Al menos 60 hombres fuertemente armados irrumpieron ayer en un rancho propiedad del presidente de la Unión Ganadera Regional del Estado de Guerrero (UGREG), en el sur de México, donde asesinaron a 10 personas y secuestraron a una de las hijas del representante ganadero.
En la acción murieron dos hijos del presidente de la UGREG, Rogaciano Alva, y ocho de sus empleados. Alva sobrevivió el domingo en la ciudad de Iguala a un ataque de pistoleros que dejó siete muertos y ocho heridos en un hotel, la mayoría miembros de su organización ganadera.
Los sicarios llegaron en la madrugada al rancho de Alva vestidos con uniformes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y armados con rifles AK-47 y R-15. Chilpancingo (México), EFE