Más de 1.500 personas asentadas ilegalmente en la zona Villa Tunari, en Cobija (Pando), tomaron ayer de rehenes a cuatro policías durante cinco horas, cuando los efectivos del orden intentaron desalojarlos del terreno.
El comandante departamental de la Policía de Pando, coronel Óscar Nina, informó que el desalojo fue ordenado por la Corte de Distrito de Cobija. Son cerca de 300 lotes de propiedad de Joaquín Olivera. Sin embargo, en los mismos viven desde hace años familias cobijeñas.
Según Nina, “el fallo de desalojo salió en marzo, pero casi un mes se buscó llegar a un acuerdo entre la gente y el apoderado del dueño del lote, que no vive en Cobija, pero no se concretó nada”.
Ayer a las 7.00, los policías fueron a desalojar el lugar y más de 1.500 personas con palos y piedras los atacaron. Pese a que se defendieron con gases lacrimógenos, capturaron al capitán Marco Vaca, al sargento Vidal Condori, al subteniente Ciro Justiniano y al policía Víctor Nina.
Pero, la turba buscó al apoderado de Olivera y a golpes lo trasladó desde su casa hasta los lotes. La gente lo obligó a ordenar su inamovilidad, mediante la firma de un documento, indicó Nina.
“A las 12.30, con mediación de la Iglesia, el Defensor del Pueblo, el comandante militar y el presidente de la junta vecinal, se logró la liberación de los policías que en cinco horas de captura fueron abusados y golpeados”.
Nina informó además que el apoderado de los lotes se encuentra hospitalizado con policontusiones a raíz de la golpiza.
Por la noche, los loteadores comunicaron a la Prefectura pandina que sólo negociarán con el dueño del terreno.