La misión mediadora de la OEA para acercar al Gobierno y la oposición en Bolivia continuará como estaba previsto, aseguró ayer a la AFP el secretario de Asuntos Políticos del organismo, Dante Caputo, desmintiendo así declaraciones del representante de la institución en La Paz.
"Las declaraciones del director de la oficina de la OEA en Bolivia (Bernhard Griesinger) son insensatas e incomprensibles", expresó Caputo en Washington.
Sus dichos "contradicen abiertamente las instrucciones del secretario general (José Miguel Insulza) y la resolución del Consejo Permanente de la OEA", que encomendó la misión mediadora encabezada por Caputo.
"Uno se pregunta qué le pasó por la cabeza a este señor", enfatizó el Secretario de Asuntos Políticos de la OEA.
"En cualquier caso, para enterarse de qué sucedió, ha sido llamado de inmediato a la sede" de la OEA en Washington, añadió.
Griesinger dijo al matutino boliviano La Prensa que "el mandato de la OEA terminó" después de haber hecho "todo lo posible" y añadió que "ha pasado el momento" de una mediación del organismo entre el Ejecutivo y la oposición, enfrentados sobre la celebración de referendos autonomistas en varias regiones del país, que el gobierno de Evo Morales considera ilegales.
Caputo encabeza una misión que fue solicitada al organismo por los países miembros reunidos el mes pasado en el Consejo Permanente, para intentar acercar posiciones entre las partes, y en ese marco ha realizado ya dos viajes a Bolivia, el último de ellos la semana pasada antes del referéndum autonómico en Santa Cruz.
Santa Cruz aprobó con 85% de los votos emitidos, según cifras de las autoridades locales, un Estatuto Autonómico que no es reconocido por el Gobierno, que considera las consultas como secesionistas. Washington, AFP