Una niña de 8 años falleció hace una semana en Cochabamba debido a complicaciones renales a causa de inanición. Los médicos descubrieron que la pequeña había sido víctima de violación sexual por vía anal y que estaba sumida en un profundo estado depresivo, razón por la cual, se cree, dejó de comer.
La víctima fue internada el 2 de abril en el hospital Manuel Ascencio Villarroel. El diagnóstico era deshidratación por falta de ingesta de alimento, posteriormente presentó muerte cerebral y entonces los médicos descubrieron que había sido ultrajada.
La Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Cercado busca a la madre de la menor, acusada de maltrato y homicidio por omisión. “Seguimos el caso por la denuncia del Defensor del Pueblo, que dijo que existía una niña delicada de salud en el hospital e inmediatamente acudimos, pero hasta el 18 de abril es que los médicos nos informan sobre la delicada situación de la menor”, informó Cira Castro, responsable de la Defensoría Municipal.
“La niña que dejó de comer y de hablar, comenzó a alucinar, no quería que se le acerquen varones”, dijo Claudia Benavides, directora de la Unidad de Género y Generacional.
Por otro lado, en La Paz, una niña de siete años salió de coma ayer, luego de que permaneció en terapia intensiva del Hospital del Niño debido a una intoxicación con clefa. Se presume que la pequeña, que fue abandonada por su madre, vivió en la calle y que su progenitora le hacía inhalar clefa para calmar su hambre.
Miguel Quispe, médico responsable de Terapia Intensiva, declaró a la red Unitel que “llegó con una alteración del estado de conciencia, prácticamente en estado de coma. Por ello se sospechó de que se trata de un cuadro secundario a inhalación de clefa”. Los galenos del hospital harán una valoración de su salud.