El oficialismo y la oposición coincidieron ayer en que el referéndum para la revocatoria de mandato requiere que se nombre a los dos vocales cuyos cargos están vacantes en la CNE, entidad que atraviesa una crisis.
El senador y presidente de la Comisión de Constitución del Congreso, Luis Vásquez (Podemos), sostiene que “hoy más que nunca” debe designarse a los vocales faltantes e incluso plantea que las actuales tres autoridades den un paso al costado para permitir que el Congreso elija a gente totalmente imparcial.
El máximo órgano electoral atraviesa una crisis institucional que se agravó en los últimos días por la aprobación, con la firma de sólo dos de los tres vocales, de dos resoluciones para frenar los referendos en Beni y Tarija.
Según el senador y jefe de bancada del MAS, Félix Rojas, el Congreso debe agilizar la elección de los vocales en vista de este nuevo escenario político.
“En tres semanas se va a tener la designación (de las autoridades electorales)”, afirmó y agregó que iniciarán un proceso de negociación para incorporar en esta consulta el referéndum dirimidor de tierras y ratificatorio del texto constitucional.
Vásquez no comparte esta idea y, por el contrario, considera que ambas iniciativas, a diferencia de las consultas sobre estatutos, deben paralizarse.
El jefe de UN, Samuel Doria Medina, considera “que el referéndum revocatorio podría ser una razonable salida a la crisis”, aunque observa su valor constitucional y aplicabilidad.
La ley de revocatoria establece que el Presidente, Vicepresidente y los prefectos perderán su mandato si la gente vota en su contra en un porcentaje mayor al que obtuvieron para su elección.
“El proyecto de ley es muy complicado”, dijo Doria Medina. Para Vásquez, con el referéndum, los bolivianos tienen la palabra.