Cáceres admite que control de la coca tiene falencias El Viceministro de Defensa Social dijo que Digcoin tiene poco personal y anunció que desde el lunes Umopar refuerza la labor desde las trancas.
UNA ESCENA RECURRENTE • Un productor hace secar su cosecha de coca en plena calle, en La Asunta, Yungas, el 2007.
El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, admitió que el control de la coca en el puesto de La Rinconada (Yungas) y en otras trancas del país es débil por falta de personal en la dependencia gubernamental encargada de ejercerlo, y añadió que desde el lunes la Policía refuerza esa tarea.
La autoridad explicó que la comercialización de coca a nivel nacional "está a cargo de los comerciantes detallistas, quienes sacan la hoja de los mercados de Villa Fátima (La Paz) y Sacaba (Cochabamba)", y la distribuyen en el resto del país.
Pero, desde las zonas de producción hacia los dos mercados, "la fiscalización y el control está a cargo de la Dirección General de Comercialización de Coca e Industrialización (Digcoin, una dependencia gubernamental)".
La semana pasada, este medio visitó de madrugada el puesto de control de La Rinconada, a unos 30 kilómetros de La Paz, donde se vigila el ingreso del producto de Yungas a La Paz. Allí se encontró a dos personas, una de ellas de Digcoin, que sólo despachaban papeles sin controlar si la cantidad establecida en los documentos de internación correspondía con la carga real.
Ante la consulta, el viceministro Cáceres respondió: "Es cierto que puede haber cierta debilidad (en el control), reconocemos de manera oficial, por falta de personal en Digcoin, que seguramente ha desatendido La Rinconada, como también otros puntos del país. En las trancas de todo el país hay funcionarios de Digcoin. Admitimos, es una debilidad institucional, y cualquier ciudadano con todo derecho puede hacer este tipo de inspecciones, y ahí están las falencias".
Sin embargo, precisó que por ello el lunes "instruí a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, a través de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural, que refuerce estas trancas móviles para que exista un control serio".
Por otra parte, la autoridad señaló que se confirmó que no existen plantaciones de coca en las poblaciones cruceñas de San Julián y Vallegrande. Hace dos semanas, Cáceres aseveró que sí existían estos cultivos.
"El martes anterior, junto a miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y la cooperación internacional, realizamos un sobrevuelo por la zona y lo comprobamos". Precisó que a fines del 2007 se detectó que se habían llevado a ambos lugares semillas de coca. "No dio y puedo garantizar que no hay ni una planta".
Recalcó que sí hay cocales en la zona de Yapacaní, pero no pudo precisar la cantidad exacta.
Sobre Yungas, indicó que la delimitación de la zona tradicional avanzó en más del 80%, pero reconoció que no toda La Asunta podrá ser declarada legal, "y llegar a un consenso con sus dirigentes será complicado".