Con la aprobación de la Ley para el Referéndum Revocatorio de Mandato, la Corte Nacional Electoral (CNE) ingresó a formar parte del debate político por la crisis que enfrenta y que derivó en el pedido de Podemos de renovar a todos sus miembros para dar credibilidad a su próxima labor.
“Las dos personas que están operando a nombre del Gobierno (José Luis Exeni y Amalia Oporto) no tienen nuestra confianza; por eso pedimos que, por el bien de la democracia, dejen el espacio que hoy ostentan a personas totalmente imparciales”, dijo el senador Luis Vásquez (Podemos).
El pedido surgió luego de que el vocal disidente, Jerónimo Pinheiro, denunció injerencia del Gobierno y puso en duda la credibilidad de la CNE.
El senador del MAS Félix Rojas aseguró que existe plena confianza en los miembros de la institución y explicó que sólo se debe agilizar la designación de los dos vocales faltantes.
La reacción opositora obedece a que “tienen fricciones con los prefectos, con los dirigentes cívicos de la media luna”, añadió.
El Gobierno, a través del viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, descartó injerencia y la posibilidad de apoyar un cambio total.
En horas de la tarde de ayer, Exeni, junto a Pinheiro y Oporto, aseguró que superaron las diferencias y anunció que no hablarán de las consultas regionales.
LA DENUNCIA
Dudas • El vocal Jerónimo Pinheiro denunció que el gobierno de Evo Morales ejerce injerencia en el máximo ente electoral que, además —señaló— se ha venido abajo.
Disidente • Pinheiro no firmó dos resoluciones que intentaron frenar las consultas sobre los estatutos autonómicos en Pando y Tarija. “Creo que no es confiable la Corte Nacional Electoral con este tipo de autoridades”, afirmó.