Respecto a la enfermedad viral existen muchas creencias afianzadas en la mentalidad colectiva. Muchas delinean supuestas curas o formas de contagio que, si bien tienen una base de realidad, no son ciertas.
Una de ellas asegura que si una persona se expone al frío adquirirá la enfermedad. “Falso. Para que se presente el contagio, forzosamente debe existir un agente viral que ingrese al organismo huésped”, asegura la viróloga de Inlasa Aleida Nina.
Sin embargo, algunos estudios aseguran que las bajas temperaturas contribuyen a reducir la efectividad del sistema inmunológico, según revela el jefe de
Infectología del Hospital de Clínicas, Enrique Revollo.
Por su parte, Nina informa que algunas especies de virus tienen un gel que los rodea y que “los protege cuando están fuera del cuerpo. Una vez dentro de un organismo, esta capa se disuelve y el virus penetra las células”.
Otro de los mitos sostiene que el consumo de vitamina C ayuda a prevenir el resfrío. Revollo advierte que este compuesto “ayuda a fortalecer las defensas del organismo” y que, aunque se ingiera una cantidad alta de la vitamina, “el cuerpo asimila lo que necesita y desechará el resto”.
También se cree que los antigripales son la mejor cura para la enfermedad. “No es cierto. No hay cura para el resfrío. Los famosos antigripales compuestos contienen analgésicos para paliar el dolor, antipiréticos que ayudan a reducir la fiebre y antiestamínicos para fortalecer las mucosas. Estos medicamentos lo único que hacen es mitigar los síntomas”, dice Nina.
Sin embargo, ambos científicos coinciden en que las famosas recetas de las abuelas ayudan a que el periodo de enfermedad sea más tolerable. “No es que curan, lo que pasa es que reducen los síntomas hasta que el mal cumplió su ciclo”, añade Revollo.
El mejor tratamiento para el mal.
NUTRICIÓN
Defensas • Enrique Revollo asegura que “la infección no es nada, la desnutrición es la maldita”. El galeno recomienda una buena alimentación para suplir la falta de defensas en el cuerpo. La alimentación debe ser equilibrada.
Bebidas • Cuando uno está enfermo se aconseja hidratarse consumiendo muchos líquidos. Además, Revollo recomienda consumir infusiones calientes, incluso “con un poquito de singani” para ayudar a eliminar el virus.
HIGIENE
Pañuelos desechables • Aleida Nina sugiere que el enfermo estornude o tosa cubriéndose la boca y nariz con pañuelos desechables. En estas expectoraciones se eliminan millones de virus que pueden propagar el contagio.
Lavarse las manos • La limpieza de las manos es esencial, porque en ellas se pueden concentrar también los virus. Por otro lado, la higiene personal permite reducir las posibilidades de contagio con otros gérmenes.
AISLAMIENTO
Cama • Guardar cama permite que el paciente descanse, se mantenga caliente y evite el contacto con personas. De esta forma no se propaga la enfermedad y el afectado puede cumplir el ciclo del mal tranquilamente.
Protección • El enfermo no debe acudir a lugares hacinados para no contagiar a sus congéneres. Si se ve obligado a salir de su casa, se recomienda que cubra su nariz y boca con un barbijo médico, sobre todo en reuniones sociales.
MEDICACIÓN
Antigripales • Estos medicamentos contienen analgésicos, que reducen el dolor corporal; antipiréticos que disminuyen la fiebre, y antiestamínicos, que fortalecen las mucosas. Reducen los síntomas del resfrío.
Cremas • Los compuestos con mentol o alcanfor aplicados en la entrada de las fosas nasales bloquean la secreción de la nariz. Esto cumple con dos funciones: reduce el malestar y evita la irritación de la nariz al limpiarla.