Simón Mamani y Rosa Velasco son la primera generación de empresarios privados de esa familia.
“Luego de 25 años de matrimonio y tres hijos, gracias a nuestro esfuerzo logramos establecer dos negocios. Soy propietario de la financiera Crediplán, que funciona en El Alto, y además ambos administramos nuestra inmobiliaria llama- da San Simón. No nos podemos quejar”, señaló Mamani.
Folkloristas desde hace 23 años, ambos participaron en diferentes fraternidades de morenadas y ch’utas de La Paz y El Alto. Ahora forman parte de la morenada Señorial Illimani y son presidentes vitalicios de la morenada Chacaltaya 97.16 de la ciudad de El Alto.
“Cada año gastamos $us 10 mil en la ropa y las joyas que luce Rosa en la entrada, pero la plata es para disfrutarla y compartir”.
La familia vive en un edificio en El Alto y tiene una finca en Laja. El hijo mayor, Wálter, se casó hace poco y desde entonces comenzó a incursionar en los negocios familiares.