El matrimonio del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas y de Lidya Catari logró estabilizarse económicamente gracias al ejercicio de sus profesiones como educadores.
“Pese a los cargos que ejercí en el país, no tengo grandes riquezas. No tengo seguridades, ni choferes, preferimos vivir sencillamente, pero gracias a mi trabajo tengo estabilidad”.
Cárdenas dicta docencia de posgrado en universidades nacionales y del exterior, además de realizar consultorías. “Mi esposa es educadora como yo y trabaja en la construcción de infraestructura escolar en los municipios, por tanto viaja mucho al campo”, señaló.
El matrimonio Cárdenas baila morenada desde 1998. Para ellos, la festividad del Gran Poder fue un complemento en sus vidas tanto en el ámbito religioso como en sus relaciones sociales.
Forman parte de los fundadores de la morenada Señorial Illimani, y participan en el Gran Poder y otras fiestas patronales. “Estamos alejados de la política”.