Octavio Condori y su esposa Elizabeth Carvajal son propietarios de dos carnicerías en el mercado Achumani y además tienen otros negocios en la ciudad de La Paz. Ellos incursionaron circunstancialmente al trabajo en carnicerías y nunca más se alejaron del rubro.
“Soy auditor, pero por una enfermedad mi esposa me obligó a entrar a trabajar en la carnicería, pese a que era uno de los trabajos más duros que hay. No me puedo quejar, me fue tan bien que no tuve necesidad de ejercer mi profesión”. Con 25 años de casados y cuatro hijos, la pareja al principio de su vida juntos, alquilaba una vivienda en El Alto. Ahora habitan una casa en la zona Sur de la urbe paceña.
Sin embargo, Condori aseguró que pese a lo que lograron en su vida, viven sencillamente. “No se necesita mostrar capacidad económica ni buscar protagonismo, hay que saber gastar la platita”.
La pareja baila desde hace más de 15 años en el Gran Poder, fue pasante y es fundadora de la morenada Señorial Illimani.