Lorenzo Mattotti, historietista e ilustrador italiano.
Tres veces fue invitado al festival de historietas de La Paz. Esta vez hizo un alto en su trabajo para venir. Ya estuvo por el mercado Rodríguez, el Cementerio... A este artista que pinta, ilustra, hace historietas, animación, tapas de libros, afiches, etc., le ha impresionado la figura de la chola paceña. La ha dibujado, ejercicio con el que está “muy contento”.
¿Qué representa para usted la historieta?
Un medio sencillo para crear un mundo propio. Sencillo, como tocar una guitarra o algo así. Creo que es un lenguaje contemporáneo en permanente desarrollo que en lo personal me da un pedazo de libertad de imaginación y aceptación de la parte mía, nuestra, que no es tan evidente.
¿Algo así como un símbolo?
Un símbolo, una metáfora. Eso es la historieta —la buena historieta—, aquella que toca una realidad un poco escondida.
¿Eso es lo que busca cuando lee a sus colegas?
Busco una puerta que me lleve a un mundo diferente, que me haga reflexionar, imaginar. Busco la evocación del dibujo y que éste invite a reinterpretar.
¿Cuál es su técnica de trabajo?
Con lápiz y pastel, y con tinta china. Soy tradicional en esto. Son medios sensibles que me permiten encontrar variedad de emociones. Siempre estoy descubriendo algo y por eso no he acudido a la computadora.