El comedor La Bolita tiene deterioros en su estructura CONSTRUCCIÓN • La Alcaldía de La Paz entregó la obra bruta y los comerciantes se encargaron del retoque final. Se inauguró en enero.
FRENTE AL TEATRO • El comedor está construido sobre 700 metros cuadrados.
Desde el día de su inauguración, el 18 de enero, el comedor popular La Bolita, ubicado en la calle Zapata del centro paceño, tuvo problemas en su infraestructura. Según el secretario General del comedor, Jaime Mamani, esa fecha llovió y se detectaron goteras en el lugar.
Mamani indicó que hay deterioros en el techo de vidrio, rajaduras en las paredes, falta de energía eléctrica en dos de los 22 puestos del lugar; de conductos de ventilación y, de espacio para acomodar las mesas (rectangulares) en el área central común.
Diego Vargas Farjat, gerente del proyecto Parque Urbano Central (PUC) de la Alcaldía de La Paz, explicó que el techo de vidrio y las rajaduras en las paredes se deben a que los comerciantes fueron quienes construyeron “con sus propios recursos, con un contratista privado que al parecer no cumplió con sus requerimientos”. Agregó que “las rajaduras en las paredes son debido a las filtraciones que se producen por la construcción del techo”.
Sobre las conexiones eléctricas, Vargas señaló que se hará la verificación de los dos puestos para dar solución al problema.
Mamani dijo que la Alcaldía “nos entregó la obra bruta, sólo cemento y nosotros tuvimos que concluir las puertas cortinas, las cerámicas, tubos para el gas y tuvimos que invertir $us 100.000”.
Añadió que para ello, cada puesto tuvo que prestarse dinero de financieras bancarias “y ahora estamos pagando esas deudas”. Mamani dijo que al comedor “entramos sí o sí porque fuimos presionados o nos íbamos a la calle”.
Según Vargas, la construcción del comedor le costó a la comuna paceña $us 100.000 y que las instalaciones de gas (que actualmente no tienen) y de conductos de ventilación corría por cuenta de los comerciantes.
Vargas aclaró también que la falta de espacio es por la forma de las mesas que se colocaron en el lugar. “Cada comerciante tiene posibilidades de vender comida a 32 personas simultáneamente en las horas pico”.