El MAS, el Gobierno y la oposición política desestimaron ayer la opción de adelantar las elecciones nacionales como una salida efectiva a la crisis política en la que se encuentra el país.
El presidente de Diputados, Edmundo Novillo, consideró que la propuesta de acortamiento de mandato sólo pretende obstaculizar el referéndum de revocatoria de mandato. “Es una falta de seriedad y respeto al pueblo boliviano cuando se pide adelantar las elecciones generales”, dijo.
Desde la oposición, el senador y jefe de bancada de Podemos, Róger Pinto, recordó que está vigente una ley para revocar el mandato del Presidente, Vicepresidente y de los prefectos, y señaló que “no hemos planteado, Podemos no lo ha hecho en ninguna circunstancia, la posibilidad de una elección general”.
El Movimiento Nacionalista Revolucionario ofreció una conferencia de prensa para explicar que no apoya esta opción y tampoco la revocatoria. “Creemos que todas esas actitudes están llevando a la confrontación; no estamos de acuerdo con la aprobación de la Ley del referéndum revocatorio ni tampoco apoyamos pedidos de elecciones nacionales anticipadas”, dijo la jefa de este partido, Mirtha Quevedo.
A nombre del Gobierno, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, rechazó la idea de convocar a elecciones y recordó que está en marcha una consulta revocatoria en la que decidirá el futuro nacional el pueblo y no los políticos.
El prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; el jefe de UN, Samuel Doria Medina, y el presidente cívico cruceño, Branko Marinkovic, plantearon adelantar las elecciones bajo el argumento de que la revocatoria de mandato no es suficiente para resolver la crisis política.