Una mujer en su octavo mes de embarazo fue rescatada ayer, tras pasar 50 horas bajo los escombros del terremoto, en medio de los aplausos de los exhaustos rescatistas. Minutos después, los socorristas sacaron con vida a la anciana madre de la mujer embarazada, una de las escasas buenas noticias en la provincia de Sichuán, donde la cifra oficial de muertos por el terremoto del lunes llegó casi a 15.000.
Pero otras cuatro personas seguían atrapadas bajo los mismos escombros, y las posibilidades de llegar a ellas eran escasas, dijo un socorrista. Los trabajadores pudieron hablar con Zhang Xiaoyan, la futura mamá de 34 años de edad, pero tuvieron que trabajar lentamente durante 50 horas para desenterrarla por miedo a un posible derrumbe de los escombros que formaban un techo sobre su cuerpo.
Una multitud de personas que seguía atentamente la escena, la mayoría despojada de sus hogares por el gran temblor, estalló en una salva de aplausos cuando una pala mecánica alzó a Zhang del pozo y la depositó suavemente en el suelo.
Un equipo médico la llevó a una ambulancia entre rescatistas que mostraron júbilo. "Es conmovedor", dijo Sun Guoli, jefa de bomberos de la ciudad de Chengdu. Dujiangyan, China, AP