El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, consideró ayer que el impacto de la crisis financiera sobre la economía real se dejará notar todavía durante "varios trimestres".
Ante la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, Strauss-Kahn apuntó que, aunque "es pronto para decirlo", lo peor de la crisis en los mercados financieros puede haber pasado allá", expresó.
"Pero el problema principal son los vínculos entre la economía financiera y la real. Y estos no han pasado", alertó el francés, que citó la influencia a la baja sobre el consumo, las inversiones y la concesión de créditos, entre otros factores.
"Esto es algo que aún vamos a ver. ¿Por cuánto tiempo? Los optimistas dicen hasta fin de este año; los pesimistas, hasta mediados del 2009. Nadie lo sabe exactamente. Pero quedan todavía varios trimestres por delante".
En este sentido, abogó porque el FMI se convierta, no en supervisor financiero global —"ese sueño o pesadilla está aún lejos", dijo—, sino en un "organismo de información" entre supervisores nacionales y regionales, que ayude así a prevenir posibles crisis y sus contagios.
Asimismo, defendió su propuesta de que el FMI pueda emitir "alertas" cuando un país dé señales de desequilibrio en sus mercados de capitales.
Por otra parte, indicó que la crisis de alimentos se explica en parte por las crisis financieras, así como al aumento de la demanda en India o China, las malas cosechas y la emergencia de los biocombustibles.
Advirtió que la penuria alimenticia puede tener consecuencias sobre la estabilidad. Recomendó a los países africanos, dotarse de políticas agrícolas para elevar su producción nacional y bajar la dependencia de las importaciones. Bruselas, EFE