Los equipos de rescate sacaron ayer con vida a una niña de 11 años que llevaba 68 horas sepultada entre los escombros de una escuela en Yingxiu, epicentro del sismo que el lunes devastó el suroeste de China.
Unos 70 padres estaban esperando alrededor de los restos de la escuela primaria en esta ciudad de la provincia de Sichuan cuando los equipos de rescate oyeron la voz de la niña."¡Es maravilloso, está viva!", dijo un testigo del rescate.
El balance de muertos en el sismo del lunes en China podría alcanzar los 50.000, según el Gobierno, citado ayer por la prensa oficial. "Los muertos se calculan en 50.000", informó la televisión estatal. Yingxiu, China, AFP