Siete empleados bancarios, un cliente y un guardia de seguridad fueron alineados y muertos a tiros en la nuca, ayer, en uno de los robos bancarios más sangrientos en las Filipinas, dijo la Policía. Otro empleado estaba en condición crítica en un hospital.
Las víctimas fueron halladas en el piso de una sucursal de la Corporación Bancaria Comercial Rizal en la ciudad de Cabuyao, en la provincia de Laguna al sur de Manila. Después de que no se abrió en el horario regular de las 9.00, los clientes alertaron a las autoridades, dijo el superintendente Ricardo Padilla. “Esto es obra del demonio y no quedará impune”, afirmó. “Los ejecutaron al estilo pandillero. A cada una de las víctimas le dispararon en la cabeza mientras estaban en fila”. Pudieron haber usado silenciadores porque los vecinos no oyeron los disparos. Manila, AP