El mandatario estadounidense, George W. Bush, respondió ayer a las críticas árabes de ser favorable a Israel en las negociaciones de paz de Oriente Medio, y reiteró su optimismo para obtener un acuerdo antes de abandonar la Casa Blanca en enero del 2009.
“Creo que podemos conseguir definir un Estado (palestino) antes del fin de mi presidencia, y trabajaremos duro para alcanzar ese objetivo”, declaró Bush en Charm el Cheij (Egipto), donde se reunió con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas. Aseguró que quiere ayudar a “definir” un Estado palestino porque “me rompe el corazón ver el vasto potencial de los palestinos verdaderamente desperdiciado”, explicó tras la reunión.
Bush se desplazó a Oriente Medio para participar en las celebraciones del sexagésimo aniversario de Israel y para volver a dar un impulso a las negociaciones de paz en la región.
Su participación en el aniversario, que para los palestinos fue el de la "catástrofe" y la huida de sus hogares, y el hecho de que no acudiera a esos territorios, fue considerado como un signo de parcialidad por los medios árabes. Además, el discurso ofrecido por el Mandatario ante la Knesset, el Parlamento israelí, suscitó la ira de la prensa egipcia. Charm El Cheij (Egipto), AFP