El máximo responsable de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, llegó ayer a Birmania para conseguir la autorización de la Junta Militar para la entrada de los cooperantes internacionales a las zonas afectadas por el tifón Nargis.
Holmes porta además una carta del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para el líder birmano, general Than Shwe. Than Shwe ha rechazado conversar telefónicamente con Ban Ki-Moon, quien el lunes pasado indicó que la respuesta birmana hacia el desastre se había realizado con una "lentitud inaceptable".
La ONU teme que hasta 2,5 millones de birmanos padezcan los efectos del ciclón, que destruyó sembradíos de arroz y reservas de alimentos en el sur del país, además de causar la muerte de unas 78.000 personas, mientras que otras 56.000 han sido dadas por desaparecidas. Según fuentes de la ONU, sólo 10 por ciento de los afectados están recibiendo asistencia. Bangkok, EFE