Cada vez menos políticos creen en el revocatorio Oficialistas y opositores dicen que la consulta del 10 de agosto no es la respuesta a la crisis del país, aunque sirvió para encaminar el diálogo. Mañana las bancadas parlamentarias se reunirán a iniciativa del titular del Congreso.
INSCRIPCIONES EN LA CORTE • Cuatro ciudadanos en puertas de la Corte Departamental, Sala Murillo. Ayer comenzó el registro de electores y de interesados en ser notarios.
Aunque oficialistas y opositores anunciaron el inicio de sus campañas con miras al referéndum revocatorio del 10 de agosto, representantes de ambos sectores expresaron ayer su certeza de que este proceso no resolverá la crisis política en el país y coincidieron en que la única salida es el diálogo, el que incluso podría suspender la consulta.
Las declaraciones se produjeron dos días antes del diálogo congresal al que convocó el vicepresidente Álvaro García Linera y en momentos en que madura un segundo encuentro del presidente Evo Morales con los nueve prefectos del país, ambos acercamientos con el mismo objetivo: hallar salidas a la crisis.
´El referéndum revocatorio no va a resolver la crisis, sólo se va a reconfigurar el escenario político y luego tienes que volver a dialogar´, reflexionó el diputado del MAS Gustavo Torrico, tras señalar que un acuerdo entre Gobierno y prefectos podría incluso suspender la consulta.
En la misma línea, el prefecto de Oruro, Luis Alberto Aguilar (MAS), coincidió en que es posible suspender el referéndum revocatorio si se llega a un acuerdo en el marco del diálogo político.
´En política todo es posible, si finalmente hay una voluntad política de los prefectos de la mal llamada media luna de llegar a un acuerdo, que se llama la concertación política nacional, puede ser viable, va a depender mucho de las circunstancias y que acuerden los temas de mayor conflicto´, acotó el masista.
El jefe de bancada del MAS en Diputados, César Navarro, coincidió en que la consulta revocatoria ´lo único que va a resolver es la legitimidad de las autoridades del Poder Ejecutivo, pero de ninguna manera los problemas que hacen a la crisis, y estos problemas no son las autoridades, sino temas que tienen que ver con las formas de organización del Estado´. Por ello, apeló al diálogo como el mejor escenario para buscar una salida a la crisis.
En la misma línea, parlamentarios del opositor Podemos, que en el Senado impulsaron la Ley del Referéndum Revocatorio de Mandato Popular, indicaron que esta convocatoria no resolverá la crisis de fondo.
´Ese proyecto, que lo planteó el Presidente, para nosotros nunca ha sido la solución, nosotros siempre hemos apostado por el diálogo, siempre hemos creído que un verdadero acuerdo nacional puede evitar el enfrentamiento que estamos viviendo´, afirmó el jefe de bancada de Podemos en el Senado, Róger Pinto.
Por ello, dijo que ´no tenemos ningún temor al diálogo y estaremos siempre y cuando las condiciones sean serias y no solamente para salir del paso´.
Según su colega y correligionario Luis Vásquez, el ´referéndum revocatorio es una solución de salvataje, cuando no existe otra solución ni concertación que se pueda tener; por lo tanto, si el referéndum provoca el gran acuerdo y el gran diálogo nacional, el referéndum ha cumplido todo su propósito´.
El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, coincidió en que la consulta del 10 de agosto no es una salida. “Creo que ha sido una decisión equivocada totalmente, porque no resuelve la situación, no resuelve los asuntos que hacen crisis política en el país. ¿Para qué vamos a ir a un referéndum? Creo que los bolivianos todavía vamos a tener la capacidad de sentarnos a dialogar“.
De igual modo, el jefe de bancada del MNR, Mario Justiniano, afirmó que ´este referéndum revocatorio no va a solucionar los problemas del país, va a confrontar más a los bolivianos´.
El jefe de bancada de Unidad Nacional (UN), Alejandro Colanzi, coincidió: ´Nosotros siempre hemos apostado al diálogo como salida a la crisis... el referéndum revocatorio no va a resolver el problema, es posible que lo ahonde, pero no lo resuelva´.
Podemos y el MNR anunciaron, por separado, que asistirán al diálogo congresal, aunque bajo algunas condiciones, mientras que UN tomará una decisión hoy.
Al igual que oficialistas y opositores, el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, declaró ayer que el referéndum revocatorio no será la solución a la crisis y observó el gasto que deberá realizar el país en este proceso.
Cuestionan el gasto del referéndum
El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, cuestionaron ayer el gasto que el país hará para el referéndum revocatorio de mandato (70 millones de bolivianos).
´Entre revocatorios, entre referendos autonómicos y un conjunto de acciones políticas estamos invirtiendo, estamos gastando tanto dinero que con esa suma podríamos haber construido más hospitales, escuelas´, señaló Albarracín en declaraciones a la red Erbol.
Por su parte, Doria Medina dijo a radio Panamericana que ´prácticamente son 10 millones de dólares y si tomamos en cuenta lo que se ha gastado en los referéndums de los departamentos y lo que se va a gastar, la probabilidad que pueda haber después de ese referéndum una elección o varias elecciones, dependiendo lo que pase con los prefectos, nos muestra que estamos gastando una buena parte de los recursos que se generan por la exportación de gas´.
Ambos señalaron que deberían manejarse de mejor manera los recursos nacionales.
LAS CONDICIONES
Agenda • Los partidos de oposición coinciden en que es necesario que en el diálogo congresal (mañana) se discuta el proyecto de Constitución Política del Estado y las autonomías.
Mediadores • También señalaron la necesidad de que en la mesa de negociación participen observadores, para garantizar que los acuerdos a los que se lleguen se cumplan.
Participantes • Unidad Nacional planteará que en el diálogo también intervengan representantes de la Asamblea Constituyente, para poder modificar el texto constitucional.
Voluntad • Oficialistas y opositores exigen una verdadera voluntad de flexibilizar sus posiciones para llegar a acuerdos. La oposición pide señales claras, como la devolución del IDH.