El mandatario de Bolivia, Evo Morales, advirtió ayer que su "paciencia" con los "conspiradores" de Estados Unidos —que, según él, colaboran con los opositores a su gobierno— se puede agotar.
"La paciencia sobre los agresores externos cuidado con que se termine", dijo el Jefe de Estado en un acto en La Paz, donde entregó una posta médica.
"Sigo recibiendo informaciones de conspiradores que vienen desde el imperio a agitar", agregó ayer Morales.
El Presidente ha acusado en varias ocasiones al Gobierno estadounidense y al embajador de ese país en La Paz, Philip Goldberg, de apoyar a los grupos opositores que supuestamente conspiran contra él.
Morales recordó que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le aconsejó en diciembre del año pasado que tuviera "paciencia, paciencia y más paciencia" ante la crisis política y social que arrastra Bolivia desde hace varios meses.
"También se acaba la paciencia. La paciencia se va a acabar", enfatizó ayer el Mandatario, quien convocó para el domingo 10 de agosto a un referéndum para que la población decida si sigue como presidente o revoca su mandato.
La crisis boliviana obedece al choque entre el proyecto para refundar el país de Morales y las aspiraciones autonomistas de regiones como Santa Cruz, la más rica del país. EFE