Dos ex empleados del artista español Alejandro Sanz, acusados de extorsionarle, se declararon ayer culpables tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía Estatal del condado de Miami-Dade.
El cubano-americano Carlos González y su esposa, Sylvia Helena Alzate, de origen colombiano, aceptaron un acuerdo de culpabilidad minutos antes de que comenzara el juicio en su contra con la selección del jurado en un tribunal de Miami.
En virtud del acuerdo, González y Alzate, que afrontaban un máximo de 50 años de cárcel y un máximo de 15 años, respectivamente, deberán cumplir una condena de dos años de libertad condicional cada uno.
Según la resolución del acuerdo, no se guardarán antecedentes penales de la pareja, aunque ésta no podrá hablar de Sanz y estará obligada a mantenerse alejada del artista madrileño, ganador de premios Grammy, y su familia.
La pareja, que antes del acuerdo había proclamado su inocencia, estaba acusada de un cargo de extorsión por exigir 500.000 dólares al intérprete de Corazón partío para no divulgar a un medio de comunicación de España sus asuntos personales.
González estaba acusado además de un cargo de robo en mayor cuantía en primer grado y otro por ofensas a usuarios de computadoras. Miami, EFE