Según fuentes allegadas a la investigación sobre el hurto de 110.156 municiones del depósito de armamento de la Primera Brigada Aérea en El Alto, los dos suboficiales y un mayor, acusados hace un mes como los autores, habrían denunciado en sus declaraciones que fueron órdenes de altos jefes militares.
“En las declaraciones de los procesados, (ellos) mencionaron nombres o apellidos de generales (...); órdenes que impartirían los jefes en este caso, que eran generales y coroneles involucrados”, afirmó la fuente, que prefirió resguardar su identidad.
Según la fuente consultada, la Fiscalía Militar requirió que se instaure un sumario informativo para esclarecer el hecho, sin embargo, prefirió no dar nombres “hasta saber quiénes son los responsables de este hecho". “Serían dos generales, dos a tres coroneles, suboficiales hasta sargentos. Las autoridades instaurarán un sumario”, acotó.
El comandante de las Fuerzas Armadas, general Luis Trigo, sostuvo ayer que “el Tribunal Permanente de Justicia Militar no me hizo llegar nada, si estaría relacionando o implicando o investigando (a) generales”.
Entretanto, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo que no hará comentarios “sobre trascendidos” y complementó que “mientras no haya un fallo del Tribunal, no tomaremos ninguna decisión”.
La autoridad descartó además remoción alguna, “porque en la Constitución Política del Estado dice que se presume la inocencia de la persona hasta que se demuestre lo contrario”.
El 17 de abril, el comandante de la Fuerza Aérea (FAB), general Daniel Salazar, afirmó que estas municiones fueron extraídas por los tres acusados y no descartó que hayan salido del depósito gradualmente, en ocho años.
Anoche, la madre de uno de los sindicados denunció que fueron remitidos a la Cárcel Militar; sin embargo, desde la Fiscalía dijeron que “no se tiene un conocimiento oficial; mañana los volverán a subir a la brigada porque no hay esa orden”.