En La Paz, Abastoflor pide hallar la realización humana HOMILÍA • Corpus Christi es la fiesta religiosa donde Dios demuestra y entrega un amor inmenso a los fieles, dando a su hijo en pan y vino.
EXHIBICIÓN DEL SACRAMENTO • El arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor, eleva ante los feligreses que asistieron a la procesión el Santísimo Sacramento. Fue ayer en la plaza Murillo.
“El amor de Dios llega a tal extremo, que quiere hacernos a nosotros como dioses, como dice Santo Tomás. Quiere que seamos sus hijos”, así empezó ayer la homilía de Corpus Christi el monseñor Edmundo Abastoflor, arzobispo de La Paz.
En la celebración, Abastoflor pidió a los cristianos y a los que no lo son, aceptar a Dios en sus vidas. Además dijo que los cristianos deben buscar la mayor realización humana apoyados en el Santísimo Padre.
“El Corpus Christi es un llamado a la unidad, a darnos cuenta de que por encima de las diferencias que pueden existir en nuestras vidas, somos todos hermanos. Si somos cristianos, lo somos ya de hecho. Y a los que no son cristianos, se dirige la misma invitación para aceptar a Dios en sus vidas, con el mensaje de que Él nos llama a ser sus hijos y a que vivamos, por tanto, como hermanos”, expresó Abastoflor.
El Arzobispo dijo que la actual coyuntura política del país hace que los cristianos olviden lo profundo de su existencia humana.
“Nos interesa el buscar la mayor realización humana y espiritual de nuestro pueblo, tratando de que ésta llegue a todos, dando una preferencia especial a los más pobres y desprotegidos. Pero debemos buscarla apoyados en el ofrecimiento que Dios nos hace de acompañarnos. Dejarnos orientar por su palabra, por su mensaje, por su presencia y ejemplo de vida. Apoyados en Él tenemos perspectivas de éxito”, indicó la autoridad eclesiástica.
A la eucaristía, que se efectuó en la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz, en la plaza Murillo, asistieron el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, en representación del presidente Evo Morales, quien viajó a Venezuela; el prefecto del departamento de La Paz, José Luis Paredes, y Francisco Montalbán, embajador de España en el país, entre otras autoridades diplomáticas, altas fuerzas militares, policiales y otros.
Terminada la misa se inició la procesión que rodeó la plaza Murillo hasta llegar a la calle Yanacocha y seguir por la Comercio, para volver a la Catedral.