Tras un nuevo fracaso en las negociaciones por los impuestos a las exportaciones de granos, el Gobierno argentino y el campo se esforzaron ayer en asegurarse para el domingo 25 adhesiones públicas masivas a sus posiciones que aún son irreconciliables.
Las entidades agropecuarias esperan convocar el día 25 a unas 200.000 personas en Rosario, la tercera ciudad más poblada de Argentina y en el corazón de la zona productora de alimentos del país. “Será un acto donde se reafirmará la voluntad del interior de que no se quiere una política errática y se quiere un país federal”, dijo ayer Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), una de las cuatro entidades rurales, que agrupa a unos 290.000 agricultores.
Los dirigentes del sector ratificaron que el acto y la “demostración de descontento” del domingo es su “prioridad”, tras la reunión con el Gobierno del jueves, que terminó con declaraciones “optimistas” de parte del Ejecutivo. Buenos Aires, EFE