Obligan a militares a portar la bandera de Chuquisaca CHUQUISACA • Los sucrenses obligaron a dos grupos de soldados a replegarse en camiones. A uno le hicieron marchar con su bandera local.
LA MARCHA EN LA CAPITAL • Un sargento lleva en alto la bandera de Chuquisaca, enfrente de su tropa, obligado por la ciudadanía. Marchó ayer por varias cuadras de la ciudad de Sucre.
La población sucrense, después de los enfrentamientos registrados a primeras horas de la mañana, prácticamente doblegó a dos grupos militares que tenían la misión de resguardar el aeropuerto y el estadio Patria, para dar seguridad al presidente Evo Morales y a su comitiva que iba a asistir a los actos del aniversario del primer Grito Libertario.
El grupo más afectado fue el que estaba en el estadio Patria, perteneciente al Regimiento Sucre II de Infantería, pues un sargento fue obligado a dirigir a su tropa portando la bandera de Chuquisaca en alto.
Este grupo, tras recibir la instrucción superior de retirarse del campo deportivo, donde se tenía previsto el acto central con la presencia del Jefe de Estado y sus movimientos sociales, se replegó lanzando gases lacrimógenos. Pero unos 50 soldados quedaron rodeados por la muchedumbre.
Para evitar mayores enfrentamientos, las autoridades locales y la gente actuaron como mediadores e impidieron la agresión a los militares. Para ello les protegieron con un cordón de civiles.
Al llegar a la rotonda del primer puente del camino hacia el aeropuerto Juana Azurduy de Padilla, los militares seguían con el resguardo civil y la multitud enardecida continuaba arrojando piedras y haciendo reventar dinamitas y petardos, además de gritar estribillos en contra del Primer Mandatario y su gobierno.
En esas circunstancias y en un ambiente tenso, un ciudadano entregó a un sargento la bandera de Chuquisaca quien, haciéndola flamear, se dirigió hasta la cabeza de su contingente para dirigirlos.
Luego de permanecer en el lugar por unos 10 minutos, se consiguió un microbús y un camión para trasladar a los uniformados hasta sus cuarteles. Fueron despedidos con aplausos y estribillos a favor de la autonomía y capitalidad plena para Sucre.
Esa misma escena se repitió a lo largo de la Av. Juana Azurduy de Padilla (vía al aeropuerto). “Hermanos, ustedes también son chuquisaqueños, no le hagan caso a Evo”, gritó una mujer cuando los soldados fueron obligados a subir a un camión para retirarse del lugar. Redacción Sucre