Con los ojos asustados y con sudor por el intenso sol y el miedo de la turba que amenazaba con matarlo, por defender las ideas masistas, así estaba Ángel Vallejos, alcalde de Mojocoya, quien fue tomado de rehén y acusado de lanzar piedras a los jóvenes sucrenses que se oponían a la llegada de Evo Morales a Sucre.
¡Bájenlos, bájenlos!, gritaba la gente desde la carretera, mientras grupos de jóvenes inspeccionaban las casas y trepaban los cerros del barrio Azari, donde se escondían campesinos.
Junto a Vallejos, otras cuatro personas fueron tomadas de rehén. Vallejos fue obligado a levantar la bandera de Chuquisaca y a arrastras lo llevaron hasta la plaza 25 de Mayo para que “pida perdón al pueblo por agredir”.
La turba se volvió una marcha masiva. Cuando llegaron a la plaza 25 de Mayo, los rehenes fueron obligados a arrodillarse frente a la Casa de la Libertad, luego los llevaron a la Prefectura, donde les dieron agua y cuando ya no sabían qué hacer con ellos, los entregaron a la Policía.
Luego, otro grupo llegó con más rehenes a quienes les obligaron a quitarse la ropa y con el torso desnudo les hicieron arrodillar frente a la Casa de la Libertad. “Sucre de pie, Evo de rodi- llas”, gritaron. Redacción Sucre