El presidente del Comité Interinstitucional de Chuquisaca, Jaime Barrón, rechazó ayer las acusaciones que el Gobierno hizo en sentido de que esta institución sería la responsable de los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar en Sucre.
“El Gobierno no tiene idea de lo que habla. Creo que lo que tienen que hacer es una buena lectura de lo que está sucediendo en Chuquisaca, para no confrontar más a la Policía y militares contra el pueblo”, declaró Barrón.
La alcaldesa de Sucre, Aydée Nava —quien también fue acusada de organizar los enfrentamientos—, negó el hecho. Por el contrario, aseguró que representantes de la Alcaldía de Sucre fueron hasta el estadio Patria para apaciguar el enfrentamiento.
Nava, durante la sesión de honor del Concejo Municipal realizado en la Casa de la Libertad, dijo que el Presidente cometió un “grueso error político” al pretender arribar a Sucre sin haber hecho un mínimo gesto de reconciliación. “Fue un acto de provocación frente a un pueblo dolido y humillado por las mentiras, la soberbia y la total insensibilidad”, sostuvo.
“La actitud desafiante del Gobierno creó un clima de tensión en Sucre que derivó en excesos cometidos por algunos ciudadanos, especialmente en contra de los campesinos que llegaban a la ciudad con la posible intención de asistir al acto oficialista”, dijo.
También señaló que el primer desafío que tiene la región es la elección del prefecto el 29 de junio. “Deseo expresar el decidido respaldo del gobierno municipal a la compañera Sabina Cuéllar, para que ella se la primera prefecta de la nueva Chuquisaca”.
El presidente del Concejo, Fidel Herrera, dijo que rechaza la política de marginación y menosprecio del presidente Evo Morales contra la región. “Rechazamos la soberbia y la prepotencia de su gobierno, rechaza- mos la militarización de nuestra ciudad”. Redacción Sucre y central