San Ignacio de Velasco se ha convertido en el “municipio escuela”, pues ha logrado un mayor desarrollo económico, mediante un proyecto de fondo rotatorio de ganado, y adquirió la habilidad para atraer inversiones.
El alcalde de San Ignacio de Velasco, Ersin Méndez Fernández, explicó que el proyecto consiste en el préstamo de cabezas de ganado a una sociedad generada entre comunarios, quienes ponen la mano de obra para construir represas de agua, alambrado y semilla de pasto.
“Se les da hembra y macho y se los llevan por cinco años. Al cabo de ese tiempo, los devuelven al municipio a partir del peso del ganado”, explicó el edil.
Los comunarios hacen que el ganado se reproduzca y al final tienen su capital y, para cerrar el círculo virtuoso, presentan servicios al desayuno escolar.
Otra de las opciones es que en lugar de ser devueltas al municipio, las reses van a otro grupo bajo el mismo sistema. “Tenemos comunidades que en este momento ya tienen 150 cabezas y en los 45 grupos que tenemos, ahora son de más de 2.500 cabezas”.
En cuanto a la captación de recursos, las ONG, fundaciones y organizaciones aportan al municipio, haciendo que los 28 millones de bolivianos (fruto de la participación popular, recursos del IDH y alivio a la pobreza) se incrementen a Bs 48 millones.