MAURO VÁSQUEZ, presunto criminal, dio una entrevista a este medio, en la que desmiente todas las acusaciones en su contra.
¿A qué actividad se dedica? A la agricultura. Sembramos arroz y plátano. Yo soy ganadero, tengo 400 cabezas de ganado. Así se genera mi dinero.
La Policía lo acusa de ser la cabeza intelectual de los ajustes de cuenta en Cobija. Es una suposición de la Policía. Yo estoy aquí, pero siguen ocurriendo matanzas. Yo me siento tranquilo, sé que voy a salir de aquí. Ni siquiera tienen las pruebas suficientes para poder condenarme, no maté a nadie.
¿Quiénes matan? Los brasileños vienen y matan a las personas por ajustes de cuenta y luego nos quieren incriminar a nosotros.
En su casa hallaron armas... Una escopeta que yo la utilizo para cazar y por seguridad.
¿Y el resto del armamento? No conozco, no son mías. Le digo que la Policía todo me lo quiere poner a mi cuenta.
¿Que hay de las personas que estaban en su casa el día del operativo y que están acusados de ser los asesinos? Yo vivo mi vida. Si alguno de ellos ha cometido un error, la justicia verá qué hace con ellos.
Usted tiene antecedentes por narcotráfico. El 94 tuve un problema. Me involucré simplemente con una cajita de droga. Me tiraron dos años en la cárcel. Después, nunca más tuve problema con el narcotráfico. Me siento una persona limpia. Apenas me han colocado 0,4 de gramos de droga en mi dormitorio para involucrarme.
¿Consume drogas? La única droga que yo consumo es el alcohol.
Se dice que usted voltea droga a los peruanos. Eso es falso, no tengo necesidad de hacer ese tipo de delitos. Tengo 37 años y sé pensar bien. Todo el mundo me quiere, todo el mundo me aprecia. No cometí absolutamente ningún delito por ese tema de los robos.
¿Por qué cree que lo aprecian? Siempre he colaborado a la gente de mi pueblo. Con remedios a las personas en los hospitales y ahora aquí en el penal. No soy como mucha gente comenta, un asesino. Lo poco que tengo, gracias a mis padres, lo comparto con la gente pobre, con la gente humilde.
La Policía encontró pornografía infantil en una de sus computadoras Son fotos falsas. Las fotos… (titubea) Ni siquiera la computadora es mía. Es de mi señora. Son fotos de la familia de mi señora.
¿Su esposa tiene 16 años? Somos enamorados todavía, con el permiso de su madre.
¿No teme por su seguridad? No tengo miedo ni aquí ni allá afuera. Le aseguro que el día que salga todo el mundo lo va a saber. Voy a hacer que todo el mundo me vea y aquí en el penal les regalaré dos cabezas de ganado y me dedicaré a colaborarlos con unos 2.000 dólares para los papeles de los internos. Muchos están aquí por (el robo de) una garrafa y una guitarra.
¿No teme a la mafia del Perú? Yo no debo ni temo a nadie. Dentro de la mafia el que debe, debe de temer. Todo el mundo sabe que esa es la ley. Pero yo no debo ni temo a nadie.