En la zona de Frutillar, a pocos minutos de la ciudad de Cochabamba, está el Complejo Ecoturístico Bosques del Tunari, un lugar que empezó a atraer a los visitantes gracias al influjo de los libros.
Texto: María Angélica Melgarejo Alanes • Fotos: Fernando Cartagena
El Parque Nacional Tunari alberga entre sus árboles a uno de los lugares que sirve no sólo a la comunidad para fines educativos, sino como un centro turístico capaz de cobijar a propios y extraños. A pocos minutos del centro de la ciudad de Cochabamba, el Complejo Ecoturístico “Bosques del Tunari”, Brinda esparcimiento y una buena lectura al aire libre.
El proyecto nació con la biblioteca de la Fundación Inca, en la zona del Frutillar, un reservorio de conocimiento que cuenta con más de 100 mil títulos catalogados y 30 mil por sistematizar. “Son varios espacios que tenemos con libros de Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela y Bolivia. Es un trabajo de recolección de más de 30 años realizado por Alfredo Montalvo, propietario de al menos cuatro hectáreas de terreno. Exporta libros a Estados Unidos y decidió poner los saldos a disposición de la comunidad”, comenta Miguel Baptista, encargado del comercio electrónico de los libros.
Montalvo, bibliotecario de profesión, abrió un espacio en su vivienda para exponer los libros que contienen información especializada en ciencias sociales. “Existen datos estadísticos, libros sobre turismo, demografía, cada uno con seis copias... El ambiente quedó pequeño y se abrió otro y otro, pero ahora no podemos funcionar como biblioteca por falta de recursos económicos”, explica Baptista, ya que el fondo bibliográfico no consiguió el estímulo necesario para convertirse en un centro referencial. Se iniciaron cursos de posgrado, pero tampoco tuvo apoyo. Sin embargo, el lugar atrajo a muchos estudiosos.
El santuario de los libros
“La biblioteca data de los años 90. Mucha gente venía a hacer las consultas,y preguntaba en qué lugar se podrían alojar para realizar sus trabajos. Entonces se tuvo la idea de construir un hotel y poco a poco se fue haciendo. El señor Montalvo se dio cuenta de lo que iba edificando y dijo: este lugar tiene mucho potencial para abrir un lugar como complejo ecoturístico y prestar servicios, así nació la idea”, recuerda Daniela Verduguez, gerente comercial del complejo.
Paralelamente a la salas donde se encuentran los libros, se habilitó un ambiente para la lectura que después sirvió para impartir cursos de capacitación en computación, todo con fines de apoyo a la comunidad. Luego se usó para cursos de posgrado. “Para el proyecto se piensa abrir un comedor, para que la gente venga y tenga un lugar donde comer, servirse un plato y tener un restaurante que acompañe el alojamiento”.
El salón auditorio sirve para seminarios y talleres. Además cuenta con tres ambientes para reuniones equipados con servicio de computadoras e internet.
A pocos meses de abrir, el complejo turístico ya es visitado por delegaciones que requieren un espacio tranquilo, con las comodidades de una habitación, alimentación y servicios.
El santuario de la naturaleza
Ubicado dentro de los límites del Parque Nacional Tunari, el complejo conserva amplios espacios verdes, rodeado de eucaliptos y pinos. Allí se ofrece un área para camping y centros recreativos, aprovechando las troncas y cañahuecas que hay en el bosque.
No faltan cerros por recorrer, vertientes de agua por disfrutar ni senderos ecológicos. Se puede escuchar el canto de los pájaros y la caída de agua en un lugar apacible y agradable que invita a retornar.
Existen cuatro espacios de recreación para los visitantes: una cancha multifuncional, una pequeña cancha de golfito, una sala de juegos y un área infantil. “Próximamente se construirá una cancha de voley de playa y se planea hacer una piscina y ampliar el sauna que tenemos. La apertura está prevista para septiembre porque estamos todavía con trámites que realizar, sin embargo, pequeños eventos como seminarios y encuentros son los que ya se llevan a cabo”, anticipa Verduguez.
Habitaciones de dos y tres camas con baño privado y salas con televisión por cable y telefonía esperan formar parte de la oferta que continúa creciendo. Aún está pendiente la construcción y remodelación de la cocina y la habilitación del restaurante. “Sin embargo, existe el servicio de comida. Según el gusto del visitante se puede traer desde los mejores restaurantes de Cochabamba”.
El sol, la humedad y el apacible ambiente del Complejo Ecoturístico Bosques del Tunari esperan a instituciones educativas, empresas, profesionales, organizaciones públicas y privadas y a cualquier interesado en desarrollar diversas actividades en un lugar apacible que comenzó a atraer a los visitantes con el anzuelo de los libros.
BRÚJULA
Para llegar. Se utiliza el transporte público que cubre la ruta al Frutillar. Los radio taxis llegan al complejo conocido como Biblioteca Inca en 20 minutos.
Precios. Existen tres paquetes. Hospedaje, auditorio, sala de reuniones, alimentación y esparcimiento se consiguen por $us 20 para adultos y Sus 10 para niños. Los otros paquetes están a $us 15 y los $us 8, según los días de estadía.