La jornadas de la Guerra de la Independencia se caracterizaron por el gran valor mostrado por los revolucionarios; pero de todos los episodios, la historia destaca el protagonizado por mujeres de Cochabamba que hicieron frente a las huestes del general Goyeneche.
Desde que Charcas lanzó el primer Grito Libertario en 1809, diversas comunidades del Alto Perú se levantaron en armas contra los gobernantes españoles; éste también fue el caso de Cochabamba.
El 24 de mayo de 1812, el realista Juan Manuel de Goyeneche atacó la ciudad del valle altoperuano y derrotó a los patriotas liderados por Esteban Arze. Al ver la forma en que sus esposos, hijos, hermanos y padres eran sacrificados, las mujeres decidieron oponer resistencia a las fuerzas realistas.
Así, un grupo de ellas, encabezadas por la ciega Josefa Gandarillas, protagonizó una batalla en el cerro de la Coronilla. Ninguna sobrevivió a la ofensiva de Goyeneche, pero la imagen de las heroínas de la Coronilla se convirtió en símbolo de la fortaleza de la mujer boliviana y en uno de los íconos más representativos de la región.
El 8 de noviembre de 1927, el gobierno del presidente Hernando Siles instituyó —mediante una ley— que el 27 de mayo de cada año se celebre el Día de la Madre boliviana, recordando la valentía de las heroínas de la Coronilla. Desde entonces, la fiesta mueve a miles de personas en todo el país.