El Gobierno argentino canceló ayer una reunión para negociar con líderes agrarios un acuerdo para poner fin a un conflicto que lleva dos meses y medio, originado en una fuerte alza de impuestos a las exportaciones de soya, informó una fuente oficial.
"Los que han roto el diálogo son ellos. En estos términos es todo muy difícil", dijo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, poco antes de anunciar sorpresivamente el Gobierno la cancelación del encuentro.
Fernández criticó duramente los discursos de los líderes ruralistas durante el masivo mitin del domingo en Rosario, 300 km al norte, cuando amenazaron con volver a la huelga agraria en caso de que el Gobierno mantenga el resistido plan de tributos flotantes a la exportación de granos.
En el acto, los líderes de la protesta, que cuenta con el respaldo de amplios sectores de la clase media urbana y rural, lanzaron duras críticas contra el gobierno de Cristina Kirchner, al cual acusan de obstaculizar un acuerdo para encauzar el conflicto, que afecta la economía del país. "Están manejando mal el país", había denunciado el domingo con dureza Alfredo de Ángeli, uno de los líderes populares del campo.
El Gobierno rechazó las críticas de dirigentes agropecuarios por entender que intentan quitarle autoridad y legitimidad a la mandataria. Buenos Aires, AFP