Los perros destrozan la cara de los niños Las víctimas son, por lo general, menores de 5 años. En los casos graves, es decir cuando la mordedura arranca parte del rostro, se requieren cirugías reconstructivas. Los niños reciben ayuda sicológica y estética.
DEAMBULAN POR LAS CALLES • Cinco canes caminan por una calle de la zona Periférica de La Paz. Éstos podrían ser callejeros, pero los amos también suelen dejarlos libres en el día.
Cada semana el Hospital del Niño de La Paz atiende entre cinco a ocho casos de niños que fueron mordidos por perros, tanto callejeros como domesticados, los que en su mayoría no están vacunados contra la rabia.
“Atendemos entre cinco a ocho mordeduras por semana. Un 50 por ciento (de los niños) son mordidos por los perros de sus casas y el resto por perros vagabundos o de algún vecino que se escapó y estaba en la calle”, informó ayer Alfredo Mendoza, jefe de la Unidad de Emergencias del Hospital del Niño de La Paz.
Según Mendoza, de esa cantidad de casos, aproximadamente el 40 por ciento son graves. Esto quiere decir que los niños, que por lo general son menores de cinco años de edad, son mordidos en el rostro. “Sufren la pérdida de sustancias en la cara, es decir piel, músculos o tejidos”.
El galeno explicó que cuando los pacientes llegan al nosocomio sus padres informan, por lo general, que los perros no recibieron la vacuna antirrábica.
Héctor Mencias, director de la unidad de Zoonosis de la comuna paceña, informó que el 2007 la campaña de vacunación contra la rabia llegó a 175 mil canes con dueño. La autoridad calcula que hay otros 30 mil perros sin dueño que no fueron vacunados. Argumenta que es imposible retenerlos para aplicar la dosis.
De acuerdo con el director de ese nosocomio, Christian Fuentes, el 2007 se atendieron alrededor de siete casos graves de mordeduras de perros.
“Se les debe hacer más de tres operaciones plásticas para curar el rostro. Por una extraña razón, los perros atacan en la cara a los niños, que incluso llegan sin labio o nariz, o sufren mordeduras en la cabeza, cerca de los ojos y las orejas”, precisó Fuentes.
El galeno mostró a este medio fotografías de los casos más severos de mordeduras a niños que fueron atendidos en ese nosocomio. Las imágenes son impactantes; por ejemplo, una niña tenía la mitad de la cabeza desgarrada por una mordedura; otro niño prácticamente había perdido la nariz. Casos como éstos son atendidos con frecuencia y son delicados porque siempre llegan con infección. Sin embargo, el trabajo del cirujano plástico, Óscar Portugal, hace que los niños se recuperen, dijo Fuentes.
Apoyo sicológico a los niños
Los niños que llegan al Hospital del Niño de La Paz con heridas graves, provocadas por las mordeduras de algún perro, reciben apoyo sicológico del personal del nosocomio ya que esta experiencia representa un trauma muy severo para su desarrollo.
“Desde el punto de vista sicológico, los niños del Hospital del Niño reciben apoyo del nosocomio con una sicóloga que contribuye a que el niño supere este problema de la agresión. Nuestra ayuda no sólo es física, sino también sicológica”, informó ayer el director del hospital, Christian Fuentes.
La autoridad dijo que los especialistas ayudan también a que los niños puedan recuperarse de las heridas que tienden a dejar graves secuelas. “El cirujano plástico hace lo posible por disminuir las cicatrices que podrían quedar tras la mordedura de un perro, que generalmente es en la cara de los niños”, explicó.
El Hospital del Niño atiende por semana entre cinco a ocho casos de niños que llegan con mordeduras de perros.