Nepal acaba con la Monarquía; ahora es una República Una mayoría abrumadora de la Asamblea Constituyente puso fin a la Monarquía, vigente hace 240 años. Desde ayer, esa nación se llama República Federal Democrática del Nepal. La alegría es generalizada.
Algarabía nepalí • Miles de personas salen a las calles de Katmandú, capital de Nepal, para celebrar el nacimiento de la República, al cabo de un largo proceso político y violento.
La Asamblea Constituyente de Nepal proclamó ayer con una mayoría abrumadora la República y abolió la Monarquía, institución presente en el país himalayo desde hace 240 años.
Un total de 560 miembros de la cámara votaron a favor de una resolución de cinco puntos que instauró la República en Nepal, mientras que sólo cuatro representantes del monárquico Partido Nacional Democrático (RPP) se pronunciaron en contra.
El primer punto de la moción asegura que Nepal se constituye en una República Federal Democrática “independiente, soberana, secular e integradora”.
“Todos los derechos, instalaciones y estatus tradicional y culturalmente conferidos al rey y a la familia real, aparte de aquellos de los que gozan los ciudadanos nepalíes, serán automáticamente extinguidos”, reza el segundo punto de la resolución.
De inmediato, los legisladores iniciaron el debate para definir si el rey tendrá 15 días para abandonar el Palacio.
“Hoy es un día que tan sólo llega una vez en una era”, dijo al inicio de la sesión el aún primer ministro, Girija Prasad Koirala.
“Mis sueños se han realizado hoy, y creo que también los sueños de todo el país”, declaró Koirala, quien agregó que “a partir de ahora, el asesinato, la violencia y el terror tienen que acabar”.
Los otros puntos de la moción aprobada se refieren a la declaración del 28 de mayo como el día oficial de la República de Nepal, a la conversión en museo del actual Palacio Real y a la creación de la figura del presidente.
Precisamente, este último aspecto ha causado que el inicio de la primera sesión de la Asamblea Constituyente se demorase más de 10 horas, ya que los tres principales partidos discutían qué poderes debe tener el futuro presidente de la República.
En el día, miles de personas salieron a las calles en todo el país para saludar el advenimiento de la República. “¡¡Prachanda presidente, Prachanda presidente!!”, gritaban centenares de simpatizantes maoístas ante el edificio de la Asamblea, jaleando al líder de la antigua guerrilla.
Tras más de 10 años de guerra entre el Gobierno y la guerrilla maoísta, a finales del 2006 ambas partes firmaron un acuerdo de paz al que debía seguir la celebración de elecciones.
El 2007 se aplazaron en dos ocasiones los comicios y los maoístas, que formaban parte del Gobierno, abandonaron el Ejecutivo y sólo se reintegraron a él tras conseguir un compromiso de que Nepal se convertiría en una República.
El 10 de abril pasado, los maoístas, liderados por Pushpa Kamal Dahal, alias Prachanda, obtuvieron 220 de los 575 escaños de la nueva Constituyente elegidos por sufragio directo.
Además de redactar una Constitución, para lo que dispone de un plazo de dos años, la Asamblea servirá como Parlamento interino y elegirá al nuevo Gobierno nepalí. Katmandú, EFE
“A partir de ahora, el asesinato, la violencia y el terror tienen que acabar. Se han cumplido los sueños de todo el país”. Koirala, primer ministro