Una mujer de 42 años de edad, pobladora del municipio de El Torno (Santa Cruz), agoniza por efecto del mal de rabia, enfermedad que adquirió en enero de este año cuando fue mordida por un cachorro que ella criaba. Su hijo que también fue atacado está en observación y se espera que la inmunización dé resultados.
El gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz, Roberto Tórrez, lamentó ayer que a la víctima le queden sólo dos días de vida, pues se calcula que desde la primera manifestación de los síntomas, hecho que se produjo hace ocho días, el enfermo logra sobrevivir sólo 10 días.
Añadió que su hijo recibe un tratamiento inmunológico con vacunas antirrábicas hace seis días y que hoy será determinante para saber si hizo efecto. El can que los mordió murió en enero.