El Gobierno chileno decretó tres días de duelo oficial y se declaró consternado por la muerte del jefe de la Policía, José Alejandro Bernales, y otros cinco nacionales tras la caída de un helicóptero que los transportaba en Panamá.
"Estamos muy afectados, muy desolados", declaró la presidenta Michelle Bachelet, luego de que el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, confirmó el deceso del director general de Carabineros de Chile (policía militarizada) y otros cinco chilenos, entre ellos la esposa de Bernales, Teresa Bianchini.
"Siento un gran dolor desde el punto de vista de la pérdida de un gran hombre, de un gran general director de Carabineros, de un tremendo liderazgo", agregó.
Junto a Bernales y su esposa, fallecieron su edecán, el comandante Óscar Tapia y la esposa de éste, Carolina Reyes; su ayudante Ricardo Orozco y el capitán Mauricio Fuenzalida, según una nómina oficial entregada por el Gobierno chileno.
De inmediato el Palacio Presidencial de La Moneda bajó a media asta sus banderas, al igual que el edificio central de la Policía chilena, una institución altamente respetada en Chile, de acuerdo con estudios de opinión.
Se informó oficialmente además que el ministro de Defensa, José Goñi, y la subsecretaria de Carabineros, Javiera Blanco, viajaban la noche del jueves a Panamá por instrucción directa de la Presidenta.
La dirección de la Policía chilena no se había pronunciado hasta ahora sobre quién reemplazará al fallecido director general y tampoco cuándo ni de qué forma se realizarán los funerales.
El jefe de la Policía y los otros cinco chilenos murieron tras caer a tierra el helicóptero en que viajaban en Ciudad de Panamá, sobre una concurrida área comercial. El aparato siniestrado —que llevaba a 12 personas— pertenecía al Servicio Aéreo Nacional de Panamá y se estrelló sobre un almacén del barrio popular de Calidonia, en la capital, cuando volaba procedente de la provincia de Colón. Santiago, AFP