La Junta birmana incitó ayer a los damnificados del ciclón Nargis a “comer ranas” en lugar de aceptar “las tabletas de chocolate” que envía la comunidad internacional, a la que considera avara en sus ayudas, cuatro semanas después del cataclismo.
El diario oficial Nueva Luz de Birmania se mostró extrañado de que sólo 150 millones de dólares fueron prometidos por los países donantes, mientras que Birmania evalúa en 11.000 millones de dólares lo que se requiere.
“La población de Birmania es capaz de recuperarse de la catástrofe, incluso sin ayuda internacional”, afirmó el diario y precisó que los habitantes de las zonas costeras devastadas “pueden fácilmente procurarse pescado” y que en “caso del inicio de los monzones hay grandes ranas comestibles y en abundancia”.
“Los habitantes pueden sobrevivir contando con ellos mismos, incluso si no reciben las tabletas de chocolate de la comunidad internacional”, dijo el diario de la junta, que considera que autorizar a socorristas extranjeros a ir libremente al delta sería acordar a los donantes “el permiso de entrar en las casas cuando quieran”. Rangún, AFP