Los comerciantes ocupan las aceras de Cochabamba En el centro, más puestos fijos ocupan las aceras y dejan al peatón sin espacio para transitar. La Alcaldía dice que no dio más permisos y que pelea con los ilegales.
EN LA AVENIDA SAN MARTÍN • La gente debe caminar en el espacio de los vehículos. Entre los puestos y las tiendas queda un pasillo que casi siempre está lleno. La foto es del jueves.
Las aceras de la ciudad de Cochabamba lucen cada vez más llenas de comerciantes. Sus puestos expulsan a los peatones que deben circular por la calzada, eludiendo a los vehículos. “Antes, la (calle) 25 de Mayo, a pocas cuadras de la plaza principal, se llenaba de vendedores pero sólo en fechas especiales”. Pero, muchos de los vendedores de chocolates de Pascua se quedaron y ahora ofrecen otros productos”, resume la vecina Gabriela Gutiérrez (23).
A diario, y con más intensidad miércoles y sábados, días de feria, la gente transita con dificultad por las aceras, porque el tamaño de los puestos dejan apenas una especie de pasillo. Así las cosas, basta que una persona se detenga a observar algún producto para causar congestionamiento peatonal.
La Razón visitó las calles San Martín, 25 de Mayo, Sucre y otras aledañas donde pudo observar que las personas deben bajar a la calzada para poder transitar.
“Es difícil caminar, mucho más si uno está con niños porque los comerciantes se agarraron casi todas las aceras de la San Martín, la Bolívar y otras”, se queja el vecino Franz Navia.
Según Ricardo Villarroel, jefe de Sitios y Mercados de la Intendencia Municipal de Cochabamba, “la gran mayoría de la gente que vende en vías públicas son herencia de la gestión anterior, obtuvieron permisos antes. Sin embargo, tratamos de controlar el extremo de las autorizaciones. No se emiten nuevas y los que son sorprendidos sin los permisos, son retirados de las aceras”.
La autoridad explica que se extreman esfuerzos para retirar a las vendedoras de las calles, pero los recursos humanos para tal misión son pocos. Dice que se espera por los mercados que construyen en las zonas norte y sud de la ciudad para liberar las vías.
Hay puestos de venta fijos que ofrecen calzados, ropa, artículos de belleza, pintura artística para uñas, ferretería, lentes, CD, libros, frutas, repostería... Están apostados a lo largo de la avenida San Martín y en parte de las calles 25 de Mayo, Sucre, Jordán, Calama, Uruguay y Aroma, en pleno centro de la capital valluna.
En días ordinarios, al anochecer aparecen más puestos de pizza y otros productos comestibles. Para ello colocan bancas, hornos o anaqueles. Algunos gremiales consultados el jueves reciente dijeron que no los retiran porque pagan sentaje a la Alcaldía.
Teresa Merubia, dirigente de los comerciantes de San Antonio, señala que (el número de vendedores) “ha aumentado porque no hay trabajo (y) no hay mercados centrales donde acogerlos”. La Alcaldía “quiere construir puestos fuera del centro, pero no podemos ir porque ni en el centro hay venta. Los puestos están en todo lado, no se quién puede parar esto, la necesidad hace mucho”. Merubia apunta a “los gobiernos” en busca de soluciones, aunque cree que se “preocupan más por peleas políticas”.
Tatiana Rojas, presidenta del Concejo Municipal, recuerda que el 2005 se aprobó un estudio y censo del comercio informal, “pero a la fecha no hay datos oficiales de cuántos vendedores existen en la ciudad, dónde se ubican, qué tipo de permisos tienen; no recibimos el estudio solicitado”. Redacción Cochabamba
Un gran mercado de autos
En Cochabamba, la Colina de San Sebastián y las calles aledañas se convirtieron en un mostrador de vehículos a la venta. Importadores, vendedores de autopartes y accesorios, además de comerciantes de comida, se asentaron en las calles. Los congestionamientos vehiculares son frecuentes.
La feria se extiende alrededor de la plazuela San Sebastián, por la avenida Aroma, desde la calle Junín hacia la avenida Siles, y en la colina de San Sebastián. En este último punto hay incluso espacios delimitados que son ocupados los miércoles y sábados, durante la feria.
El jefe de Sitios y Mercados de la Intendencia, Ricardo Villarroel, dijo que la Intendencia no tiene competencia en el control, pero que, junto a la Dirección de Tráfico y Vialidad, dependiente de la Alcaldía cochabambina, analizan el traslado de la feria.
“Se ejercerá el principio de autoridad porque la Colina debe ser recuperada como centro histórico. Mediante las comunas se busca espacios físicos que pueda albergar a la gran cantidad de vehículos”, indicó la autoridad edil.