El joven ilustrador Fernando López presenta una mirada más universal sobre el folklore boliviano. Los seres andinos se encuentran con la mitología mundial gracias a su trazo y a la computadora.
Miguel Vargas Saldías . Ilustraciones . Fernando López
Están donde nadie los pondría. Bajo este influjo, un jach\'a tata danzanti se transforma en un pulpo en el fondo del mar, un ekeko multiplica sus brazos como un dios hindú y un armadillo hace las veces de Don Quijote de la Mancha. Todo puede suceder en la imaginación, aún más si el artista explora en el mundo de los personajes folklóricos de Bolivia.
Títulos tan sugerentes como ´Monolito maldito´, ´Pantera del Amazonas´ o ´Yatiri en trance´ forman parte de la exposición ´Imaginación y Folklore´, que el artista Fernando López presenta en el espacio Café Café Cultural de Sopocachi, donde 25 de sus trabajos estarán a disponibilidad del público hasta el 10 de junio.
´Entrar en el mundo de Fernando López es como ingresar en un espacio del futuro; en él conviven nuestros mitos ancestrales con imágenes expresadas dentro del género de la ilustración. En su obra se fusiona underground con manqa pacha y este mundo, su aka pacha está habilitado por seres nacidos en la globalización interespacial´, describe la artista paceña Cecilia Lampo.
Todo este trabajo, con texturas que evocan a la plasticidad de la tinta y a la transparencia de la acuarela, ha empezado de la muñeca del artista de 28 años que estudió cine en Los Ángeles e ilustración y animación en Nueva York, Estados Unidos.
Del lápiz a la computadora
´Es una exploración al mundo del folklore boliviano que trata de envisionar a aquellos personajes que lo comprenden, fuera de su contexto tradicional, inspirada en danzas populares y otros ritos´, comenta López a manera de invitación en una serie de 23 obras digitales dedicadas al folklore y dos piezas de corte surrealista.
Ya van tres años que Fernando participa en el Festival Internacional de Historietas de La Paz. Para la sexta versión se decantó por una muestra individual en la que el artista combina estilos de ilustración como el cómic y el manga con nociones del folklore nacional. La fuerza del t\'inku, el aire selvático y sensual de los tobas y la imponente figura de los diablos y chinas; todo se matiza con un toque de humor.
A esto se adiciona una mirada plural de las culturas, combinando distintas tradiciones y estéticas del mundo —la figura de Vishnu, el dragón chino, los piratas, los caballeros medievales— que convierte a estas piezas en íconos fácilmente adaptables a la cultura popular universal.
´En algunos casos, como en el de la Diablada, no se trata de salir sino de acercarse al origen y reimaginar mito y folklore con una lente nueva y diferente, en este caso cinemática con humor y drama. La muestra también es parte de la búsqueda de identidad boliviana que al ser imaginada es ya encontrada´, explica López.
Si bien el trabajo en computadora es el que da el realce a esta obra, el inicio siempre está en el trazo. ´Empecé hace unos seis meses, primero desde el dibujo, con lápiz y tinta, para luego pasar a la computadora y continuar allí el trabajo del color´, expresa.
Si bien la ilustración a lápiz y tinta es complicado per se, el manejo del Photoshop para estas creaciones tiene también sus ventajas y complicaciones. ´La computadora te ofrece múltiples posibilidades. Eso permite que se puedan trabajar los detalles con facilidad si usas las herramientas correctas´, describe López.
Reafirmando la identidad
Esta muestra echa por tierra cualquier menosprecio a la ilustración. La fuerza de estas imágenes permite conocer la mirada que tienen los jóvenes sobre el folklore y la tradición; una mirada que se reconstruye a través de las vivencias actuales y no amparadas en la nostalgia. Es un paso adelante que no permite estancamientos.
´Continuamente envisionamos y formamos nuevas imágenes e ideas sobre quiénes somos. Cada generación es conciencia que despierta una y otra vez para ser testigos de sí mismos y del universo que los rodea. Ésta es la esencia básica en la experiencia humana y crucial en el tiempo de experiencia del ser y vivir este planeta´, concluye Fernando López.
CAFÉ CAFÉ CULTURAL
El almuerzo ejecutivo, los piqueos para la noche y los tragos de la casa son sólo un pretexto para el Café Café Cultural. Ubicado en la calle Campos 296 esquina 6 de Agosto, en el edificio Ciprés, este espacio ha abierto sus puertas a proyecciones gratuitas de ciclos de cine alternativo, exposiciones de arte, instalaciones, conferencias y talleres, conciertos de música de diversa índole, la producción discográfica y se ha constituido en la sede la publicación diletante de cultura El Artillero.
Con la madera predominando en el diseño, los impulsores de este lugar, Sergio Vega y Alejandro Porter, están convencidos de que espacios de expresión como éste son los que permitirán un mayor crecimiento integral en la ciudad. ´Alejandro y yo estamos a cargo oficialmente desde el 1 de octubre de 2007. La lógica del local es que pretende ser un centro cultural de promoción´, explica el diseñador Sergio Vega. Con un escenario apto, tanto para la música como para las artes escénicas, la dupla se ha concentrado en invitar a todo tipo de artistas. El aula, donde se realizan las proyecciones de video, también se abre gratuitamente a quienes necesiten un espacio de estas características. ´Siempre y cuando las actividades no tengan fines de lucro y no cuenten con ningún tipo de auspicio´, recalca Vega.
El público que accede a estos espacios es muy variado, como queda constatado en las postales que se imprimen con las actividades cada mes. ´Es muy raro. De repente tenemos una noche de boleros y a la siguiente tienes a Guerrero y Vero con música electrónica. Eso sorprende a la gente´, dice Vega. La página web es: www. artillerolapaz.com