Salvo tres incidentes, en Trinidad votaron en calma Algunos jóvenes que apoyaron la aprobación del Estatuto se enfrentaron en por lo menos dos ocasiones con campesinos y colonizadores. Para los vecinos fue una jornada familiar y de descanso.
EN CERCANÍAS DEL AEROPUERTO • Un grupo de jóvenes amenaza a campesino, que yace agazapado, luego de que junto a sus compañeros se movilizara cerca de la terminal aérea.
Salvo tres incidentes en los que se registraron enfrentamientos, la jornada de votación para la aprobación o rechazo del referéndum autonómico en la capital del Beni, Trinidad, transcurrió con relativa tranquilidad.
Algunas arterias de la ciudad de Trinidad y especialmente la plaza principal, donde se encuentra la Prefectura, amanecieron “sembradas” de folletos que instaban a no votar en el referéndum. “No votes por el estatuto de los ricos”, se leía en uno de ellos, en el cual se apreciaba el rostro del prefecto, Ernesto Suárez, en medio de una bandera boliviana rota por la mitad.
La primera autoridad del departamento inició la jornada asistiendo a la celebración de la misa en la iglesia de Trinidad, en la que el párroco, Víctor Cabao, dijo que “hoy (ayer) es un día importante para el país, pidamos al Señor fuerza y coraje para actuar con responsabilidad y no pensar en lo que uno podría ganar”.
Al salir, el prefecto Suárez minimizó el hecho de la distribución de la folletería en contra del referéndum y atribuyó la iniciativa al Ministerio de la Presidencia. “Son cosas aisladas y las hace gente que está preocupada porque el proceso se empañe, pero no será así... Los benianos no vamos a buscar la confrontación, no tenemos sembrado el odio, no sé por qué temen tanto que vayamos a las urnas”, dijo.
Horas antes, en la madrugada, se produjo un incidente en el barrio Conavi en el domicilio de una funcionaria del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) del Beni, Lizbeth Flores, quien denunció que integrantes de la Unión Juvenil del Beni dispararon a su puerta.
“Eran las 2.30 de la madrugada y escuché a una turba, llamé a la Policía y escuché sonidos como petardos, cuando llegó la Policía abrí la puerta y vi que fueron balas. Fueron gente del Comité Cívico y de la Unión Juvenil”, relató la funcionaria, que admitió que tenía folletería en contra del referéndum en su domicilio.
Por su parte, el presidente de la Unión Juvenil del Beni, José Luis Peña, negó que integrantes de esta entidad hayan sido autores del incidente. “Les encanta montar shows, pero no vamos a entrar en el juego sucio del MAS”, afirmó.
Al respecto, el comandante departamental de la Policía, coronel Óscar Daza, dijo que sólo hubo empleo de fuegos artificiales, y no se hallaron vainas de bala.
El prefecto Suárez y el alcalde de Trinidad, Moisés Shriqui, votaron a las diez de la mañana en la unidad educativa Mario Sayeri. Ambas autoridades, por separado, coincidieron en que la autonomía es a esta altura un proceso “irreversible”.
Cerca del mediodía, en el barrio de Villa Corina, se registró un enfrentamiento entre integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista, que circulaban por el sector, y mototaxistas, que se oponían a que los jóvenes realicen actividades “de control” del referéndum en Trinidad.
Los primeros intentaron tomar las instalaciones de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (Cepemb), por lo que se produjo una pelea con palos, patadas y puñetes entre los dos bandos. “Quisieron incendiar la sede de la Cepemb y teníamos niños acá”, denunció el presidente de esta entidad, Ernesto Sánchez.
Alrededor de las dos de la tarde, varios campesinos intentaron bloquear el aeropuerto y procedieron a quemar llantas en inmediaciones de la Terminal aeroportuaria, además de romper vidrios de la infraestructura para impedir la llegada a Trinidad de los prefectos de Tarija, Mario Cossío, y de Santa Cruz, Rubén Costas, acompañados del presidente del Comité Cívico cruceño, Branko Marinkovic.
Sin embargo, el operativo concluyó sin éxito, ya que dichas autoridades departamentales, procedentes de Cobija, llegaron a la capital beniana. A su arribo, señalaron que el Gobierno no podrá frenar la realización del referéndum ni en Beni ni en Pando. Ante ello, los campesinos volvieron a su sede ubicada en el barrio de San Vicente, frente a la plaza Rosada.
Al enterarse del incidente, los jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista arremetieron contra la sede de los campesinos. Aproximadamente un centenar de unionistas dispararon petardos y lanzaron piedras al inmueble, además de intentar incendiar una motocicleta. Producto de ello, un campesino fue herido en la cabeza por una piedra y otro fue hospitalizado a consecuencia de la golpiza que le propinaron los jóvenes. Esta persona fue trasladada, sangrando, a un hospital cercano, ayudada por los propios vecinos del lugar. Ambos bandos se dispersaron al llegar una treintena de efectivos de la Policía departamental, según la agencia de noticias Fides, el número de heridos al final sumó siete. Enviado a Trinidad