Beni aprueba su Estatuto con 80,2% y consolida la autonomía El 80,2% de los votantes aprobó el Estatuto Autonómico para esa región, frente al 19,8% que optó por el No. En las áreas urbanas, el apoyo al documento fue mayor que en el campo. Un analista dice que el Gobierno no debe negar los resultados.
En el Beni, el Sí se impuso en el referéndum del Estatuto Autonómico con más del 80% de los votos. Con este resultado, la región ha ratificado su marcha por el camino de las autonomías, que se inició en la consulta del 2006.
Según el conteo rápido de votos realizado por la empresa Ipsos, Apoyo, Opinión y Mercado para La Razón y ATB, el 80,2% de los votantes en el departamento optaron por el Sí, frente a un 19,8% que eligió el No.
De acuerdo a la misma fuente de información, los votos blancos registrados representaron el 2,1% y los nulos el 2%; mientras que el ausentismo llegó al 34,5%.
Un total de 914 mesas fueron instaladas en el Beni. El número de personas habilitadas para votar fue de 134.488 ciudadanos. El conteo rápido tomó en cuenta una muestra de 187 mesas, con un margen de error de 1,7%.
La aprobación del Estatuto Autonómico beniano fue mayor en las áreas urbanas (81,7%) que en las zonas rurales (73,7%).
Además de Trinidad (82,4%), la siguiente población donde el Sí registró un porcentaje elevado fue Riberalta, con un 79,7%.
En cambio, San Ignacio de Moxos fue la localidad donde el No logró el mayor apoyo (32%) en el departamento. En Guayaramerín, el Sí registró el 78,6%; en San Borja el 74,7%; en Santa Ana de Yacuma el 75,3% y en San Pablo el 70,4% de los votantes aprobó el Estatuto Autonómico.
A decir del analista Carlos Hugo Molina, el resultado registrado en el Beni es una muestra de que continúa la tendencia iniciada en Santa Cruz el 4 de mayo. Esa región aprobó su Estatuto con el 85,6% de los votos.
Molina afirma que el apoyo al Sí expresa, además, “una voluntad del departamento del Beni de fortalecer la línea de trabajo autonómico”. Añade que es una ratificación del resultado registrado en el referéndum autonómico efectuado en julio del 2006.
En dicha consulta, Beni fue la región que registró la votación más alta (73%) a favor de las autonomías departamentales.
Mientras, el también analista Jorge Lazarte indica que el resultado del referéndum de ayer era previsible, teniendo en cuenta lo sucedido en el proceso electoral del 2006, además de las movilizaciones que hubo en el Beni a favor de las autonomías. “Lo que no se sabía era con cuánto iba a ganar y cuánto iba a ser el índice de ausentismo”, manifiesta.
Molina acota que “en su sano juicio, ningún pueblo, ninguna comunidad, ningún departamento, ninguna provincia, ningún municipio ni la población que vive dentro de estas estructuras estaría votando. No por algo que hace a su esencia y a su propia expectativa de desarrollo”.
Lazarte añade que la gran incógnita es la reacción del Gobierno “y eso dependerá de que haga una evaluación correcta de lo que está pasando en el país”.
Al respecto, Carlos Hugo Molina señala que “el espíritu de autonomía... va más allá de cálculos y de porcentajes”. “Es un sentimiento nacional y mientras más tarde el Gobierno en reconocerlo, más dificultades le estará poniendo a la gente de trabajar de una manera concertada”.
Molina asevera que el Ejecutivo debe dejar de estar “encerrado en sus propias mentiras y su desconocimiento de lo que está ocurriendo en el país”. Según el analista, la negación sobre el proceso expresada ayer por el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, “es la constatación de que el Gobierno nacional desconoce los procesos territoriales que se están produciendo en este país”.
Agrega que esta actitud genera más dificultades de las necesarias al Ejecutivo para emprender el proceso de concertación prometido, pero que, no obstante, no logra avanzar.
Lazarte coincide con Molina al indicar que el Gobierno no debe minimizar lo que sucede en las regiones, porque eso “es una forma de engañarse”. Mientras, el mensaje del analista para la región es que “no sean muy eufóricos”, porque si bien el entusiasmo por el resultado logrado es comprensible, “tienen que saber que si no hay una base legal para el régimen de autonomías, va a ser muy difícil que (este proceso) pueda marchar”.